Aunque una crisis energética como la de la década de 1970 no es inminente, los choques en Medio Oriente siguen siendo un riesgo para la economía mundial, el comercio y la estabilidad energética.
Irán dice que los ataques estadounidenses podrían desencadenar una guerra regional y tomar represalias contra Israel y las bases estadounidenses en Medio Oriente.
El domingo, la oficina de Netanyahu aún no había proporcionado detalles sobre el próximo viaje, lo que subraya la sensación de que se ha organizado con poca antelación.
“Si el enemigo comete un error, sin duda pondrá en peligro su propia seguridad, la seguridad de la región y la seguridad del régimen sionista”, declaró el sábado el general de división Amir Hatami, según la agencia estatal de noticias de la República Islámica.