Las ventas comparables de la marca cayeron 2% en el segundo trimestre, menos que lo esperado, mientras Kering observa señales iniciales de recuperación.
Las revisiones a la baja en expectativas de crecimiento y el impacto del conflicto en Medio Oriente se suman a un inicio de año por debajo de lo previsto para el sector.
Gucci registró una caída del 8% en sus ventas durante el primer trimestre, peor de lo esperado, afectando a Kering en medio del impacto de la guerra en Medio Oriente y de su proceso de reestructuración.
El impulso de sectores cíclicos, como banca y consumo discrecional, volvió a posicionar al Ibex 35 entre los índices más sólidos del día, con subidas destacadas de BBVA, Rovi, Puig e Inditex.
Las bolsas de Wall Street extendieron su racha alcista impulsadas por Apple y señales de distensión entre Estados Unidos y China, mientras los inversores esperan los resultados de las Siete Magníficas.
El acuerdo podría anunciarse tan pronto como la próxima semana, aunque las discusiones aún podrían fracasar, según personas familiarizadas con el asunto.
Las acciones de Kering, propietaria de Gucci, subieron a su nivel más alto en más de un año después de que Morgan Stanley la nombrara su principal recomendación entre las firmas europeas del lujo.
La llegada de Luca de Meo a Kering ha impulsado las acciones de la compañía, con un alza histórica, mientras el mercado espera que el nuevo CEO logre el esperado resurgir.
El diseñador lanza su primera colección con una serie de fotografías que condensan todo el “gucciness” y buscan revitalizar la marca en medio de su caída en ventas.
Liderado por François-Henri Pinault, el grupo francés es uno de los gigantes del lujo mundial con un imperio de firmas como Gucci, Saint Laurent, Brioni y más.