Morgan Stanley recortó sus estimaciones de beneficios para 2026-2027 en un 4%, mientras que UBS recortó su precio objetivo en un 15% hasta los 278 dólares de Hong Kong.
Los ingresos se dispararon un 185% hasta alcanzar US$5.400 millones en 2025, quedándose a las puertas de la previsión consensuada de 38.000 millones de yuanes.
El auge de personajes como Twinkle Twinkle, Skullpanda y Crybaby apunta a que Pop Mart busca reducir su dependencia de Labubu y demostrar que puede sostener su crecimiento con una cartera más amplia.
Melinda Hu, de Bernstein, redujo su precio objetivo de HK$225 a HK$181 (23 dólares de Hong Kong) tras el alza del 23% de las acciones la semana pasada.
Esta práctica, popular desde hace tiempo en algunas partes de Asia, se ha extendido a Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá en los últimos tres o cuatro años, según expertos.
El auge global de Labubu impulsa a Pop Mart a expandir su producción fuera de Asia. México se suma a su red de fábricas asociadas, mientras la empresa busca sostener el crecimiento.
La expectación por los muñecos monstruosos de colmillos afilados está a punto de alcanzar su punto álgido, y las dudas sobre el próximo motor de ventas de Pop Mart sugieren que sus acciones tienen un recorrido al alza limitado.
Pop Mart publicará los resultados de sus ventas del trimestre finalizado en septiembre tras el cierre de las operaciones del martes, según un representante de la empresa.
Muchos de los juguetes de Pop Mart tienen un precio más elevado en los mercados occidentales que en China; el mini Labubu se ofrecerá a US$22,99 en EE.UU.
La popularidad de los monstruos de orejas puntiagudas y dientes afilados se ha visto impulsada por el embalaje en caja ciega que fomenta las compras repetidas, las redes sociales y los fans famosos.
La fiebre global por Labubu ha disparado las acciones de Pop Mart, mientras inversionistas analizan su potencial como la próxima gran marca global de entretenimiento.