La reacción dividida ante la lucha contra la delincuencia en el mayor país de América Latina es una advertencia para Lula, que se presenta a la reelección.
La recaudación fiscal récord de Brasil supone un cierto alivio para las restricciones presupuestarias en un momento en el que las presiones del coste de la vida siguen siendo elevadas y el gasto social tiene una importancia política desmesurada.
La mayor intervención de Estados Unidos en América Latina, bajo una lógica que recuerda a la Doctrina Monroe, reconfigura de manera significativa el panorama político de la región.
Las llamadas se produjeron pocos días después de que una mortífera operación militar estadounidense capturara a Maduro y asombrara a América Latina, generando duros reproches.
Ningún presidente en Sudamérica supera el 50% de imagen positiva, lo que podría refleja una región marcada por la polarización y la fragilidad del respaldo político.
La cumbre será en Foz de Iguazú. Brasil cederá la presidencia pro tempore a Paraguay. Será el segundo encuentro entre el presidente argentino y el brasileño.
Es probable que el veto exacerbe las tensiones entre Lula y el Congreso, en un momento en el que ambas partes ya han batallado por otros nombramientos.
El respaldo de Jair Bolsonaro a su hijo Flavio como precandidato presidencial desata una corrección en los activos brasileños y anticipa la volatilidad política que marcará los mercados latinoamericanos de cara al ciclo electoral de 2026.