El aumento de la tensión en Medio Oriente redefine el mapa de riesgos para los mercados globales. Expertos recomiendan diversificar por factores de riesgo y priorizar activos con capacidad de adaptación.
La tensión en Medio Oriente impulsa el petróleo, sostiene al oro como refugio y eleva la volatilidad en commodities agrícolas, en un entorno marcado por riesgos geopolíticos y presiones sobre la oferta global.
El mercado global de materias primas enfrenta un shock de oferta impulsado por tensiones en Medio Oriente. Citi anticipa volatilidad a corto plazo y ajustes en precios por disrupciones logísticas y costos energéticos.
El metal registró su peor caída en más de cuatro décadas la semana pasada en medio del conflicto en Medio Oriente, en un mercado que ha desplazado su rol tradicional como refugio.
El tungsteno (wolframio) se ha convertido en uno de los metales en tendencia en 2026, pero invertir en él no es tan fácil y directo como comprar oro o plata.
La calidad del petróleo en América Latina es heterogénea. La región combina algunos de los crudos más pesados del mundo con mezclas ligeras altamente competitivas, según los expertos.
Los futuros de la soja se encaminan a su mayor caída semanal desde 2024 ante la desaceleración de las compras chinas y la incertidumbre sobre la relación comercial entre EE.UU. y China.
La interrupción de cerca del 20% del suministro mundial de petróleo tras el estallido de la guerra en Irán ha desatado un shock energético sin precedentes.