Solo el 14% de los inversionistas de Vanguard operó durante las primeras semanas del conflicto entre EE.UU. e Irán. La mayoría optó por mantener sus inversiones.
El Organismo Internacional de Energía Atómica advirtió a los países miembros sobre nuevos peligros de proliferación nuclear planteados por el gran inventario de uranio de Irán.
El organismo alertó que una prolongación del conflicto podría provocar una desaceleración global más profunda, elevar la inflación y acercar a varias economías a la recesión.
El episodio arrojó una nueva luz sobre un elemento de la guerra que Trump se ha negado en gran medida a reconocer: EE.UU .e Israel tienen ideas muy diferentes sobre cómo debería ser el final de la guerra.
En lugar de anunciar un desafío abierto contra Irán, EE.UU. se está coordinando discretamente con los cargadores dispuestos a adoptar un enfoque diferente.
Los consultores y analistas reunidos el lunes en la sede de la OPEP en Viena para una reunión técnica advirtieron de que se tardará muchos meses en volver a las operaciones anteriores a la guerra.