A un precio de US$149 por ADR, la venta de acciones recaudaría alrededor de US$26.500 millones, superando el debut de Alibaba Group Holding de US$25.000 millones y convirtiéndose en la tercera mayor salida a bolsa de la historia.
Los inversionistas respaldaron nuevamente a las empresas vinculadas con inteligencia artificial, mientras evaluaron la caída del petróleo, la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el inicio de la temporada de resultados corporativos.
El banco prevé que el riesgo climático vuelva a influir en los precios de las materias primas agrícolas durante los próximos 12 a 18 meses y mantiene una preferencia por las materias primas blandas frente a los cereales.
El banco alemán considera que los mercados deberán diferenciar cada vez más entre las economías de la región, en un contexto marcado por cambios políticos, riesgos fiscales y estrategias monetarias divergentes.
La entidad considera que el mercado está sobredimensionando los riesgos que pesan sobre el fabricante de chips para inteligencia artificial, pese a que mantiene ventajas en precios, cuota de mercado y generación de caja.
El índice MSCI Asia Pacífico subió un 0,7%, con el Kospi de Corea del Sur, un indicador clave para las inversiones en chips e inteligencia artificial, avanzando más del 3%.
Las nuevas amenazas de Donald Trump contra Irán impulsaron el petróleo por encima de US$80, elevaron las expectativas de nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal y llevaron a Wall Street a cerrar en rojo.
La entidad atribuye la revisión a una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos, un dólar fortalecido y una recuperación de la oferta en algunos mercados, aunque mantiene perspectivas favorables para el cobre y prevé un cambio de ciclo para el litio.
La actualización del modelo estadístico del banco reajusta las probabilidades del torneo tras los octavos de final y redefine el escenario para las eliminatorias que decidirán al próximo campeón del mundo.
El fenómeno climático deja de ser un riesgo meteorológico para convertirse en una variable financiera. Analistas prevén presiones sobre la inflación, cambios en la política monetaria y un nuevo mapa de ganadores y perdedores en América Latina.
Los analistas se inclinan por las perspectivas de crecimiento a largo plazo de SpaceX, a pesar de que persisten las dudas sobre su rentabilidad, ejecución y valoración tras un debut bursátil espectacular.
Mientras que el índice Nasdaq 100, con fuerte presencia de tecnológicas, ha subido un 16% en 2026 y el S&P 500 un 10%, un índice de las siete principales compañías tecnológicas apenas ha ganado un 1,7%.
El índice MSCI Asia Pacífico se mantuvo estable tras haber perdido casi un 1% en los primeros minutos. Los futuros del S&P 500 subieron un 0,1% y los contratos del Nasdaq 100 un 0,3%.
Las acciones de semiconductores lideraron las pérdidas por dudas sobre las elevadas valoraciones del sector, mientras el repunte del petróleo por las tensiones en Medio Oriente impulsó los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El descenso puso fin a un repunte impulsado por factores técnicos, mientras las dudas sobre la cosecha en Brasil y la oferta física mantienen elevada la volatilidad del mercado.
La atención de los inversores se desplaza desde el crecimiento de la inteligencia artificial hacia el retorno de las inversiones, en un momento en el que el aumento del gasto empieza a presionar el beneficio por acción
Las apuestas a favor de un dólar más fuerte aumentaron a casi US$40.000 millones al 30 de junio, la cifra más alta en más de una década, según datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC).
En Reddit, TikTok y foros en línea, inversores han estado intercambiando consejos sobre cómo evitar invertir en SpaceX ahora que entra en índices de referencia emblemáticos.
El índice MSCI Asia Pacífico cayó un 0,3%, con un ligero aumento en el número de valores a la baja. Las acciones tecnológicas lideraron las pérdidas, con Samsung cayendo más del 5% incluso después de que sus ganancias trimestrales se multiplicaran por 19.