La gestora está moderando algunas posiciones y utilizando modelos desarrollados con investigadores de Johns Hopkins para medir cómo El Niño puede afectar economías y mercados emergentes.
Colombia, Ecuador, Zambia y Angola figuran entre los mercados donde algunos gestores han reducido exposición, mientras aumenta el interés por emisores con mejores calificaciones.
Las monedas de países en desarrollo caen por cuarto día consecutivo mientras el alza de los rendimientos de los bonos y los precios de la energía aumenta la presión sobre los activos de riesgo.
La argentina de servicios tecnológicos redujo su guidance anual de ingresos y ganancias, y anticipó un tercer trimestre por debajo del consenso. Redujo su plantilla por 8,9% en el último año.
Las monedas y acciones de mercados emergentes retrocedieron después de que el petróleo subiera por reportes sobre un acuerdo entre Irán y Omán que restringiría el paso de buques de EE.UU. e Israel por el estrecho de Ormuz.
A diferencia de los mercados de valores, donde el auge de la IA se limita en gran medida a Corea del Sur y Taiwán, el capital privado está fluyendo hacia proyectos de centros de datos e infraestructura digital en una variedad de países.
Los inversionistas institucionales mantienen una visión favorable sobre petróleo, gas, minería y construcción, mientras advierten riesgos por inflación, endeudamiento y política fiscal.
La elevada concentración del índice MSCI Emerging Markets en tres fabricantes de chips impulsa a gestores globales a diversificar sus carteras hacia sectores como videojuegos, energía, infraestructura y compañías chinas y de otros mercados asiáticos.
El banco identifica oportunidades diferenciadas en Brasil, México y Colombia ante la mejora del contexto macroeconómico, aunque advierte riesgos por la Fed y la incertidumbre política.
Las expectativas de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos impulsaron al dólar y llevaron al índice de divisas emergentes a borrar las ganancias acumuladas en 2026.
La corrección del metal coincide con un cambio en las expectativas del mercado y llevó a varios bancos de inversión a revisar sus previsiones para los próximos trimestres, aunque mantienen una visión más favorable para el largo plazo.
La mayor gestora de activos del mundo redujo su recomendación sobre las acciones de mercados emergentes por los riesgos de concentración ligados a la IA.
El alivio que generó la caída del petróleo tras el acuerdo entre EE.UU. e Irán se desvanece ante una Reserva Federal más restrictiva, que vuelve a presionar a los bonos de mercados emergentes.