La rotación hacia mercados emergentes entra en una fase más selectiva, con foco en utilidades, que abre espacio para nuevas entradas para América Latina.
El FMI advierte que la deuda global se encamina al 100% del PIB mientras aumentan los riesgos fiscales, con América Latina en niveles de 74,2% y crecientes presiones en economías emergentes.
Las acciones en Estados Unidos avanzaron mientras el retroceso del petróleo redujo presiones sobre la inflación y fortaleció el optimismo en los mercados.
El banco anticipa una transición hacia otra fase del dólar, donde el impacto económico del shock energético gana peso frente al sentimiento de mercado y redefine el desempeño de las monedas emergentes.
El Fondo Monetario Internacional señala que la estabilidad actual de los mercados oculta fragilidades crecientes, con inflación, deuda y flujos de capital volátiles como principales focos de riesgo ante la guerra en Medio Oriente.