Las grandes fortunas globales comienzan a reducir su exposición al dólar y a activos estadounidenses ante crecientes riesgos geopolíticos, presión sobre la deuda y un mundo más fragmentado.
El auge global de la inteligencia artificial impulsó a Taiwán al quinto lugar entre las mayores bolsas del mundo, tras superar a India por capitalización bursátil.
Logan, cuyo distrito incluye la cuenca del Pérmico, el mayor yacimiento de petróleo de esquisto del mundo, afirmó que la producción estadounidense no podrá llenar el vacío en el suministro mundial de petróleo provocado por la guerra en Irán.
La evolución del Dow Jones desde 12 compañías industriales hasta 30 gigantes tecnológicos y financieros muestra cómo EE.UU. dejó atrás la economía manufacturera y trasladó su liderazgo hacia activos digitales, datos y servicios.