El interés de los bancos centrales por el oro sigue intacto ante el comportamiento del metal durante las crisis, su capacidad para preservar el valor y sus beneficios de diversificación.
El cobre se acercó a los US$14.000 por tonelada y el aluminio alcanzó máximos de más de cuatro años, impulsados por los riesgos de suministro en Medio Oriente y las expectativas de una fuerte demanda global.
Chile, Perú, Brasil, Indonesia y China figuran entre las economías que podrían beneficiarse del auge de la infraestructura vinculada a la IA y la robótica humanoide, según el banco británico.
El cobre superó los US$14.000 por tonelada y se acercó a su récord histórico debido a crecientes riesgos de suministro e interrupciones en minas alrededor del mundo.
Los metales, desde el cobre hasta el zinc, se han mostrado resistentes ante la guerra de Medio Oriente, en parte gracias a los indicios de que la demanda supera a la oferta.
Los metales han mermado el buen desempeño que arrastraban el año pasado ante el resurgimiento del dólar como refugio en medio de la guerra en Irán. Sin embargo, las proyecciones son positivas para el oro y la plata.
El platino y el paladio pierden impulso tras el fuerte rally del año anterior, en medio de ajustes de portafolios, cambios en la demanda y mayor cautela por el ciclo económico. Conoce las previsiones de UBS.
Deutsche Bank realizó estimaciones respecto de qué podría pasar si los bancos centrales del mundo vuelven a tener un 40% de sus tenencias posicionadas en el metal precioso.
Un joyero de Singapur, un gestor de activos y una fintech han digitalizado una práctica ancestral de financiamiento con oro, creando un token que permite invertir en el metal con rentabilidad.
A pesar de un aumento del 18% en la demanda estimada de lingotes y monedas de plata, el consumo total probablemente caerá un 2% debido a los descensos en las aplicaciones industriales, la fotografía, la joyería y la platería, según el informe.
La resistencia de la demanda de los bancos centrales, la continua incertidumbre geopolítica, las expectativas de recortes de tasas de la Reserva Federal y una diversificación alejada de los activos denominados en dólares son motivos para el optimismo a largo plazo.
Lejos de ser solo un refugio, el oro es un mercado de escala global que combina escasez, liquidez y un peso creciente en la arquitectura financiera internacional.