En un afán por avanzar en la reducción de emisiones de metano proveniente de los animales, los científicos y empresas están experimentando con aditivos como algas y biocarbón en los alimentos
Los denominados mems destruyen el metano, pero a su vez el proceso produce fertilizante orgánico, ayudando a transformar sus emisiones en una materia útil que proporcionaría ingresos