Aunque la reciente subida de los precios de la energía fue una “llamada de atención”, Neal dijo que también había otras presiones estructurales en juego.
Los principales índices bursátiles cerraron con pérdidas el jueves, presionados por el repunte del petróleo y el deterioro del apetito por riesgo en medio de la guerra en Medio Oriente.
El S&P 500 retrocedió en una jornada de mayor aversión al riesgo, con el crudo repuntando por encima de los US$70. Las preocupaciones por el crédito privado también golpeó a las acciones.
Para las 493 empresas restantes del índice S&P 500, sin embargo, las expectativas han ido en la dirección opuesta, cayendo al 11% desde el 12,5% durante el mismo periodo.
Aunque Meta, Alphabet, Microsoft y Amazon planean gastar miles de millones en IA este año, las acciones de Nvidia siguen planas, dejando a los inversores cautelosos sobre el potencial de ganancias.
Wall Street reevalúa el liderazgo de las Siete Magníficas ante un ciclo de inversión en IA que eleva el riesgo financiero pese a resultados operativos sólidos.
Las acciones de Microsoft fueron rebajadas por segunda vez en menos de una semana, reflejando la creciente cautela de Wall Street sobre el impacto de la IA en el negocio de software.
El anuncio de un gasto récord de US$200.000 millones en 2026, destinado a impulsar la nube y la inteligencia artificial, dispara dudas sobre la rentabilidad a corto plazo de la empresa.
En el lapso de dos días, se evaporaron cientos de miles de millones de dólares del valor de acciones, bonos y préstamos de empresas grandes y pequeñas en todo Silicon Valley.
Microsoft recibió una inusual rebaja de calificación por parte de Stifel, que alertó que las expectativas de crecimiento para 2027 son demasiado optimistas.
Los participantes del mercado vuelven a mostrarse nerviosos ante las megacapitalizaciones tecnológicas estadounidenses tras un repunte récord, impulsado por el optimismo en torno a la IA.
El compromiso de tres años permitirá a Perplexity desplegar modelos de IA a través del servicio Foundry de Microsoft, incluidos los realizados por OpenAI, Anthropic y xAI.
El desplome reaviva el debate sobre las valoraciones tecnológicas, mientras Wall Street recalibra expectativas frente al crecimiento real del negocio en la nube y la IA.