Aunque Meta, Alphabet, Microsoft y Amazon planean gastar miles de millones en IA este año, las acciones de Nvidia siguen planas, dejando a los inversores cautelosos sobre el potencial de ganancias.
Wall Street reevalúa el liderazgo de las Siete Magníficas ante un ciclo de inversión en IA que eleva el riesgo financiero pese a resultados operativos sólidos.
Las acciones de Microsoft fueron rebajadas por segunda vez en menos de una semana, reflejando la creciente cautela de Wall Street sobre el impacto de la IA en el negocio de software.
El anuncio de un gasto récord de US$200.000 millones en 2026, destinado a impulsar la nube y la inteligencia artificial, dispara dudas sobre la rentabilidad a corto plazo de la empresa.
En el lapso de dos días, se evaporaron cientos de miles de millones de dólares del valor de acciones, bonos y préstamos de empresas grandes y pequeñas en todo Silicon Valley.
Microsoft recibió una inusual rebaja de calificación por parte de Stifel, que alertó que las expectativas de crecimiento para 2027 son demasiado optimistas.
Los participantes del mercado vuelven a mostrarse nerviosos ante las megacapitalizaciones tecnológicas estadounidenses tras un repunte récord, impulsado por el optimismo en torno a la IA.
El compromiso de tres años permitirá a Perplexity desplegar modelos de IA a través del servicio Foundry de Microsoft, incluidos los realizados por OpenAI, Anthropic y xAI.
El desplome reaviva el debate sobre las valoraciones tecnológicas, mientras Wall Street recalibra expectativas frente al crecimiento real del negocio en la nube y la IA.
Resultados mixtos para los gigantes tecnológicos: Meta supera estimaciones y se dispara en bolsa, pero Microsoft decepciona con señales de presión en Azure.
El actual patrocinador, Nvidia, está en conversaciones para invertir hasta US$30.000 millones y Microsoft, también ya patrocinador, menos de US$10.000 millones, según el informe.
Los gastos de capital para el segundo trimestre fiscal alcanzaron los US$37.500 millones, un 66% más que el año anterior y superando las estimaciones de los analistas de US$36.200 millones.
Los resultados de ambas tecnológicas llegan en un momento de creciente escepticismo en Wall Street sobre el retorno de las inversiones multimillonarias en inteligencia artificial.
El avance del índice se apoya en el boom de la inteligencia artificial, expectativas de ganancias sólidas y estímulo fiscal bajo la administración Trump.