La atención de los inversores se desplaza desde el crecimiento de la inteligencia artificial hacia el retorno de las inversiones, en un momento en el que el aumento del gasto empieza a presionar el beneficio por acción
El Nasdaq lideró las ganancias de la jornada gracias al repunte de las grandes tecnológicas, mientras el mercado volvió a apostar por la inteligencia artificial antes de la temporada de resultados.
La capacidad de los mercados de capitales estadounidenses para canalizar inversión hacia cada revolución tecnológica explica por qué Wall Street sigue dominando las finanzas mundiales 250 años después de la independencia de EE.UU.
El mercado asimiló un mensaje menos restrictivo de Kevin Warsh, aunque mantuvo la atención en la inflación, los próximos datos de empleo y las expectativas sobre las tasas de interés.
Freedom Capital Markets sostiene que el liderazgo del mercado se ha desplazado hacia las compañías que suministran la infraestructura para la inteligencia artificial.
La compañía desarrolla un negocio para vender capacidad de cómputo y acceso a modelos de inteligencia artificial, con el que buscaría competir con AWS, Microsoft Azure y Google Cloud.
El mercado borró más de US$530.000 millones del valor de Microsoft mientras los inversores cuestionan el impacto de la IA sobre el negocio tradicional de software y los márgenes de Azure.
La escasez global de chips impulsada por la IA encarece dispositivos y mantiene la presión sobre fabricantes, que prevén años de tensión en el mercado.
Los inversionistas ampliaron sus compras hacia sectores distintos de la tecnología, apoyados por señales de resiliencia económica y un descenso de los precios del petróleo.
Microsoft anunció un nuevo aumento en los precios de las consolas Xbox y atribuyó la decisión al encarecimiento de la memoria y el almacenamiento provocado por la escasez global de componentes.
La caída del petróleo y el alivio de las preocupaciones inflacionarias impulsan levemente a las acciones, mientras los inversionistas aguardan los resultados de Micron para evaluar la solidez del auge de la inteligencia artificial.