La isla abre más espacio a los empresarios privados con un paquete de reformas que aprobó en junio, un cambio que el presidente cubano defiende como parte de la transformación económica sin renunciar al socialismo.
Estados Unidos impuso más sanciones a Cuba, que afectaron al Ministerio de la Construcción, a empresas estatales de minería, turismo y comercio, así como a funcionarios.
República Dominicana dio siete días a nueve miembros de la misión cubana y sus familiares para salir del país, mientras La Habana atribuyó la medida a presiones de Estados Unidos.
El Informe sobre el Estado de los Derechos Sociales 2026 evidencia el inconformismo de los cubanos con la dirigencia de la isla y la expectativa ante aires de cambio.
La administración Trump sancionó a otros ocho funcionarios cubanos, entre ellos militares de alto rango, en el marco de su continua presión sobre la isla gobernada por el régimen comunista.
El gobierno estadounidenses incluyó a CEIBA Investments Ltd en su lista de entidades sancionadas debido a su papel en ayudar al gobierno cubano a eludir sanciones anteriores.
La población de Cuba disminuyó debido a la caída de la natalidad y a la huida de personas de la isla a causa de la crisis económica y las sanciones de Estados Unidos.
El grupo afirmó que las persistentes dificultades operativas, legales, económicas y financieras que afectan al entorno del país hacen “imposible” mantener abiertos cualquiera de sus 34 establecimientos.
La nueva tanda de sanciones incluye a mayoristas de combustible y a un minorista de propiedad estatal, así como a organizaciones de la sociedad civil y grupos utilizados para reprimir las protestas.
Díaz-Canel anunció por primera vez las reformas la semana pasada y estas afectan a casi todos los sectores de la economía, incluidos la energía, la agricultura y el comercio exterior.
La ONU advirtió que el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos contra Cuba ha provocado un aumento de la mortalidad infantil y una caída drástica de las tasas de supervivencia de los niños con cáncer.
La salida, ante la posibilidad de ser sancionadas por Trump debido a sus relaciones comerciales con GAESA, asesta un golpe al decadente turismo en la isla.
El Gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel sostuvo que el conglomerado empresarial ni es opaco ni está al servicio de las élites, como señala Estados Unidos.
El jefe de la diplomacia estadounidense, sin embargo, calificó a Cuba de Estado fallido y responsabilizó de la policrisis que atraviesa la isla a la doctrina política y económica comunista.
La ofensiva de la administración de Donald Trump contra la dirigencia cubana, con sanciones, acusaciones y presión diplomática, reabre el debate sobre un posible punto de inflexión político en la isla.