El gobierno estadounidenses incluyó a CEIBA Investments Ltd en su lista de entidades sancionadas debido a su papel en ayudar al gobierno cubano a eludir sanciones anteriores.
La población de Cuba disminuyó debido a la caída de la natalidad y a la huida de personas de la isla a causa de la crisis económica y las sanciones de Estados Unidos.
El grupo afirmó que las persistentes dificultades operativas, legales, económicas y financieras que afectan al entorno del país hacen “imposible” mantener abiertos cualquiera de sus 34 establecimientos.
La nueva tanda de sanciones incluye a mayoristas de combustible y a un minorista de propiedad estatal, así como a organizaciones de la sociedad civil y grupos utilizados para reprimir las protestas.
Díaz-Canel anunció por primera vez las reformas la semana pasada y estas afectan a casi todos los sectores de la economía, incluidos la energía, la agricultura y el comercio exterior.
La ONU advirtió que el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos contra Cuba ha provocado un aumento de la mortalidad infantil y una caída drástica de las tasas de supervivencia de los niños con cáncer.
La salida, ante la posibilidad de ser sancionadas por Trump debido a sus relaciones comerciales con GAESA, asesta un golpe al decadente turismo en la isla.
El Gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel sostuvo que el conglomerado empresarial ni es opaco ni está al servicio de las élites, como señala Estados Unidos.
El jefe de la diplomacia estadounidense, sin embargo, calificó a Cuba de Estado fallido y responsabilizó de la policrisis que atraviesa la isla a la doctrina política y económica comunista.
La ofensiva de la administración de Donald Trump contra la dirigencia cubana, con sanciones, acusaciones y presión diplomática, reabre el debate sobre un posible punto de inflexión político en la isla.
El jefe de la diplomacia les habló directamente y en español a los cubanos este miércoles, en medio de la creciente presión de la administración Trump al Gobierno Díaz-Canel.
Estados Unidos ha aumentado la presión sobre la isla, ampliando sanciones que permiten perseguir a extranjeros y entidades que hagan negocios con funcionarios o entidades cubanas sancionadas.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó a Washington de intentar fabricar un pretexto para derrocar al Gobierno de La Habana.