A los inversores les preocupa que Nike pueda estar erosionando su reputación como marca de gama alta y desconectándose de los consumidores más acomodados.
Nike sufrió una caída del 13% tras presentar previsiones más débiles y admitir que su negocio sigue perdiendo tracción. El CEO Elliott Hill expresó su frustración ante los empleados y pidió acelerar los cambios.
Se prevé que los ingresos disminuyan entre un 2% y un 4% en el trimestre actual y que el descenso se mantenga en un porcentaje bajo de un solo dígito durante el resto del año.
Los cambios incluyen nuevas funciones y traslados de equipo para parte del personal, según la nota del director ejecutivo de Converse, Aaron Cain, consultada por Bloomberg News.
En un comunicado, Nike dijo que está “acelerando el uso de tecnología avanzada y automatización, e invirtiendo en las habilidades que nuestros equipos necesitan para el futuro”.
Los mercados financieros globales se preparan para el fallo de la Corte Suprema sobre los aranceles de Trump bajo la IEEPA. La resolución podría provocar movimientos en los activos.