Huang sostiene que el mayor riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos con la IA radica en que la ira, el miedo o la paranoia de los estadounidenses lleven al país a adoptar la tecnología más lentamente que sus rivales.
Las acciones chinas relacionadas con OpenClaw saltaron, impulsadas por los comentarios alcistas del jefe de Nvidia Corp. sobre el potencial de los agentes de inteligencia artificial.
En una conferencia de prensa el martes, Huang dijo que Nvidia había obtenido la licencia de “muchos clientes en China” para las ventas de H200 y está en proceso de “reiniciar nuestra fabricación”.
Nvidia prevé cerrar contratos y realizar envíos por valor de más de US$1 billón, según declaró Huang en un evento de la compañía en San José, California.
Los principales índices avanzaron, mientras el mercado sigue atento al impacto inflacionario de la guerra en Irán y a la reunión de la Reserva Federal.
La empresa había pronosticado anteriormente que los chips aportarían US$500.000 millones en ventas a finales de 2026. La última previsión, presentada por el CEO Jensen Huang durante el evento GTC de la empresa, amplía las perspectivas un año más.
Sachin Katti, exejecutivo de Intel y exprofesor de Stanford, lidera parte de la expansión de infraestructura con la que OpenAI busca sostener su ambiciosa carrera en inteligencia artificial.
El banco de inversión anticipa anuncios de nuevos chips, redes ópticas y alianzas tecnológicas en la conferencia anual de la compañía, mientras analiza riesgos geopolíticos y de suministro.
Nvidia contribuyó con US$30.000 millones a una ronda de financiación masiva de US$100.000 millones para OpenAI el mes pasado que valoró al creador de ChatGPT en US$730.000 millones.
Las acciones recortaron las pérdidas tras la promesa de Trump de garantizar el flujo por el Estrecho de Ormuz, en medio de la escalada en Medio Oriente.
Los índices Nikkei de Japón y Kospi de Corea del Sur cayeron en la apertura, manteniendo el índice MSCI Asia Pacífico con pocos cambios en las primeras operaciones del viernes.
La caída tras resultados récord revela un mercado más exigente: los sólidos números y el respaldo de Wall Street no logran disipar las dudas sobre la IA.
Las acciones estadounidenses cerraron a la baja, en medio de dudas sobre la sostenibilidad del rally tecnológico. El petróleo cayó en medio de las negociaciones con Irán.
Nvidia superó ampliamente las previsiones de ingresos y elevó su guía para el primer trimestre, pero la reacción moderada del mercado refleja temores sobre la sostenibilidad del gasto en IA.
El índice MSCI Asia-Pacífico subió un 0,8%, mientras que las acciones del fabricante de chips borraron las ganancias anteriores en una negociación prolongada.