El ascenso de la nueva acción al S&P 500 coincide con mejoras en estimaciones de utilidades y un desempeño operativo que ha fortalecido la percepción del mercado.
Las acciones de Micron, el tercer mayor fabricante de chips de memoria del mundo, despegaron con fuerza para empezar el año, disparándose casi un 50% en enero.
Nvidia invertirá US$2.000 millones en Marvell para desarrollar tecnología de fotónica de silicio que permita acelerar y abaratar la infraestructura de inteligencia artificial.
Un número creciente de líderes de la industria tecnológica han advertido sobre el impacto que la escasez de chips de memoria podría tener en los precios y los planes de productos.
El caso judicial tensiona la tesis de crecimiento vinculada a la inteligencia artificial, elevando la percepción de riesgo y la volatilidad en una acción clave del ecosistema de semiconductores.
Huang sostiene que el mayor riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos con la IA radica en que la ira, el miedo o la paranoia de los estadounidenses lleven al país a adoptar la tecnología más lentamente que sus rivales.
Las acciones chinas relacionadas con OpenClaw saltaron, impulsadas por los comentarios alcistas del jefe de Nvidia Corp. sobre el potencial de los agentes de inteligencia artificial.
En una conferencia de prensa el martes, Huang dijo que Nvidia había obtenido la licencia de “muchos clientes en China” para las ventas de H200 y está en proceso de “reiniciar nuestra fabricación”.
Nvidia prevé cerrar contratos y realizar envíos por valor de más de US$1 billón, según declaró Huang en un evento de la compañía en San José, California.
Los principales índices avanzaron, mientras el mercado sigue atento al impacto inflacionario de la guerra en Irán y a la reunión de la Reserva Federal.
La empresa había pronosticado anteriormente que los chips aportarían US$500.000 millones en ventas a finales de 2026. La última previsión, presentada por el CEO Jensen Huang durante el evento GTC de la empresa, amplía las perspectivas un año más.
Sachin Katti, exejecutivo de Intel y exprofesor de Stanford, lidera parte de la expansión de infraestructura con la que OpenAI busca sostener su ambiciosa carrera en inteligencia artificial.
El banco de inversión anticipa anuncios de nuevos chips, redes ópticas y alianzas tecnológicas en la conferencia anual de la compañía, mientras analiza riesgos geopolíticos y de suministro.