Aunque Anthropic y OpenAI han lanzado modelos de menor costo en respuesta a las inquietudes de clientes sobre costos de la IA, ahora ambas empresas cobran a las compañías por el uso de sus modelos, además de las tarifas de suscripción base.
Los ataques se produjeron durante pruebas realizadas por Irregular, proveedor de seguridad de IA, que estuvo involucrado en incidentes similares revelados por OpenAI, Anthropic PBC y Meta.
El monarca británico reunió en Escocia a ejecutivos de Nvidia, OpenAI, Google DeepMind y Anthropic para discutir cómo aprovechar la IA sin perder el control sobre sus riesgos.
Algunos de los casos de mal funcionamiento de los modelos, que no se habían reportado anteriormente, incluían la ocultación y falsificación de información por parte de las tecnologías de OpenAI para obtener resultados incorrectos, según informó la compañía en una publicación de blog el miércoles.
Sam Altman defendió la capacidad de OpenAI y del sector para desarrollar IA de forma segura, mientras crece el debate sobre los riesgos y la necesidad de regulación.
Dicha ronda de financiación sentaría las bases para una oferta pública inicial largamente esperada, que, según declaró anteriormente a Fortune el CEO de OpenAI, Sam Altman, sigue en fase de preparación, pero no se producirá este año.
Chris Lehane, director de políticas globales de OpenAI, declaró el martes que la colaboración de la compañía con Anthropic y Google llevaba varias semanas en marcha.
El cofundador de OpenAI sostiene que los proyectos de código abierto deberían poder seguir desarrollándose, mientras los grandes laboratorios enfrentan mayores controles por los riesgos de la IA.
Mientras algunos ejecutivos respaldan moderar el desarrollo de los modelos de IA más avanzados, otros cuestionan frenar la innovación y plantean distintas formas de abordar los riesgos de la inteligencia artificial.
El presidente rechaza llamados a frenar el desarrollo de los sistemas de IA más avanzados, mientras legisladores de ambos partidos impulsan medidas para abordar los riesgos de esta tecnología.
Pekín acusa a Washington de mezclar la seguridad de la IA con la competencia tecnológica, mientras ejecutivos como Sam Altman y Dario Amodei piden más controles sobre los modelos avanzados.
La caída agrava el nerviosismo en torno a las apuestas de SoftBank en IA y al endeudamiento que está asumiendo para financiarlas, incluida una inversión prevista de unos US$65.000 millones en OpenAI.
Así lo manifestó su director ejecutivo en una entrevista, en la cual evaluó que este año sería un “momento poco aconsejable” para una oferta pública inicial.
La compañía frenó temporalmente las nuevas altas del plan más caro de ChatGPT para preservar el servicio ante la presión que genera la demanda del nuevo modelo de inteligencia artificial.
Mientras investigadores de IA alertan sobre los riesgos de modelos que podrían volverse difíciles de controlar, el presidente estadounidense dice que su prioridad es mantener la ventaja frente a China.