El crudo de referencia alcanzó su nivel más alto desde septiembre impulsado por riesgos geopolíticos en Medio Oriente, disrupciones puntuales en la oferta global y una demanda inesperadamente fuerte.
Hasta ahora no hay señales de que sea necesario responder a los tumultuosos acontecimientos de este mes en los miembros Venezuela e Irán, según un delegado.
La OPEP+ mantuvo sus planes de pausar los aumentos de la oferta en el primer trimestre, ya que los mercados mundiales se enfrentan a un superávit y el grupo espera que se aclare si la sorprendente captura por parte de EE.UU. del líder venezolano Nicolás Maduro afectará a los suministros.
Wall Street arranca 2026 con señales mixtas, en medio de dudas sobre las valoraciones tecnológicas mientras Nvidia y Micron resisten la presión del mercado.
El crudo Brent cotizó en torno a los US$61 el barril, recortando las pérdidas registradas inmediatamente antes de las vacaciones de Año Nuevo, mientras que el West Texas Intermediate se acercó a los US$58.
La presión bajista sobre los precios del petróleo a nivel global redefine el entorno externo de Colombia, en un escenario en el que el consenso del mercado anticipa cotizaciones más bajas en 2026 y una dinámica de oferta que supera al crecimiento de la demanda.