El encuentro se produce en un contexto de tensiones internas y disrupciones en la oferta, con decisiones de producción de carácter más simbólico que efectivo y la atención puesta en el conflicto en Medio Oriente.
La producción de los EAU y de sus vecinos del Golfo se está viendo estrangulada por el cierre del estrecho de Ormuz, dejando al resto del mundo desesperado por los suministros.
El tercer mayor productor del cartel rompe filas en un momento crítico, poniendo en duda la disciplina interna de la OPEP y su influencia sobre el mercado energético.
Emiratos Árabes Unidos saldrán de la OPEP el 1 de mayo tras seis décadas, en un giro estratégico tras la guerra con Irán y con planes de aumentar su producción.
Sin embargo, una decisión sobre las cuotas formales de producción podría no marcar el alcance total de la respuesta de las principales naciones de la OPEP+.
Este domingo, los miembros de OPEP+ decidirán si aumentan la producción de petróleo, en medio de la tensión por los ataques a Irán y los riesgos sobre el tránsito en el estrecho de Ormuz.
El mercado mundial del petróleo se vio sacudido en enero cuando las fuerzas estadounidenses se abalanzaron sobre Venezuela, apresaron al expresidente Nicolás Maduro.
Casi un tercio del descenso correspondió a Venezuela, donde los petroleros fueron objeto de un bloqueo estadounidense en medio de la destitución de Nicolás Maduro.
El crudo de referencia alcanzó su nivel más alto desde septiembre impulsado por riesgos geopolíticos en Medio Oriente, disrupciones puntuales en la oferta global y una demanda inesperadamente fuerte.
Hasta ahora no hay señales de que sea necesario responder a los tumultuosos acontecimientos de este mes en los miembros Venezuela e Irán, según un delegado.