Banqueros de todo Wall Street se han estado reuniendo con posibles compradores para presentarles las condiciones de la salida a bolsa de la empresa de cohetes de Musk.
El experto considera que vale menos de lo que aspira a obtener en su salida a bolsa. La revisión del prospecto reforzó las expectativas sobre Starlink y la inteligencia artificial, pero también elevó las dudas sobre la rentabilidad futura.
Los bancos colocadores informaron que no aceptarán órdenes de inversionistas de China continental y Hong Kong en la oferta pública inicial de SpaceX, citando restricciones estadounidenses sobre tecnología sensible.
La decisión llega en un momento en que Wall Street se enfrenta a una nueva realidad: algunas empresas alcanzan tamaños sin precedentes antes incluso de salir a bolsa.
Las acciones de la empresa, que amplió su oferta gracias al creciente entusiasmo de los inversores por la tecnología emergente, abrieron a US$68 cada una, frente al precio de salida a bolsa de US$60.
La presentación de 17 minutos forma parte de los esfuerzos de la empresa liderada por Elon Musk para atraer a inversionistas minoristas de todo el mundo.
El banco, excluido del grupo que gestionará la OPI de SpaceX, explora oportunidades con inversionistas interesados en apostar contra las acciones de la empresa de Elon Musk.
El grupo ha considerado a más de 20 asesores financieros y bancos privados, según un documento de mayo que resume el esfuerzo y que fue visto por Bloomberg.
Con una recaudación de US$75.000 millones, la salida a bolsa duplicaría con creces los US$29.400 millones recaudados por Saudi Aramco en 2019, la mayor cotización de la historia.
La compañía detrás de Claude presentó confidencialmente la documentación preliminar para una oferta pública inicial, en medio de su creciente rivalidad con OpenAI.
Los operadores están recurriendo a los futuros perpetuos para tomar una posición sobre el precio previsto de cotización de una empresa meses antes de una OPI.
Para Bruno Saraiva y Hans Lin, que dirigen el área de investment banking para Brasil en el banco, el panorama para el mercado de capitales sigue siendo positivo pese a la volatilidad por la guerra y las elecciones.
Según la política anunciada, las empresas que salgan a bolsa con una capitalización bursátil que supere el umbral del índice Russell Top 500 podrán acogerse al procedimiento de entrada rápida tras su quinto día de cotización.
Las acciones de empresas espaciales y satelitales subieron con fuerza después de que SpaceX presentara su solicitud de salida a bolsa, alimentando el entusiasmo por la economía espacial.