La tensión en Medio Oriente impulsa el petróleo, sostiene al oro como refugio y eleva la volatilidad en commodities agrícolas, en un entorno marcado por riesgos geopolíticos y presiones sobre la oferta global.
El mercado global de materias primas enfrenta un shock de oferta impulsado por tensiones en Medio Oriente. Citi anticipa volatilidad a corto plazo y ajustes en precios por disrupciones logísticas y costos energéticos.
El metal registró su peor caída en más de cuatro décadas la semana pasada en medio del conflicto en Medio Oriente, en un mercado que ha desplazado su rol tradicional como refugio.
Las bolsas asiáticas habían seguido anteriormente la tendencia alcista de Wall Street después de que el presidente Donald Trump anunciara un aplazamiento de los ataques previstos contra las infraestructuras energéticas iraníes.
Wall Street profundizó sus caídas ante la escalada en Medio Oriente, el shock petrolero y un giro en las expectativas sobre la Fed, ante los temores por una inflación persistente.
El retroceso del petróleo dio un respiro a los mercados, pero la volatilidad persiste en medio de un conflicto que sigue tensionando la oferta energética global.