El alivio geopolítico y el auge de la inteligencia artificial impulsaron nuevos máximos en Wall Street, mientras el petróleo cayó y los bonos avanzaron.
La posibilidad de una desescalada en Medio Oriente impulsó el apetito por riesgo y alivió preocupaciones sobre el impacto del conflicto en los mercados energéticos y la economía global.
Las grandes fortunas globales comienzan a reducir su exposición al dólar y a activos estadounidenses ante crecientes riesgos geopolíticos, presión sobre la deuda y un mundo más fragmentado.
El optimismo por un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán llevó al S&P 500 hacia niveles récord, aunque los mercados continuaron atentos a los enfrentamientos en el Golfo Pérsico.
El optimismo por un posible acuerdo entre Washington y Teherán elevó las bolsas mundiales y golpeó al petróleo, en una jornada marcada por el feriado del Memorial Day en Estados Unidos.
El banco alemán sostiene que la economía global enfrenta una tensión creciente entre el deterioro fiscal y el potencial de la inteligencia artificial para impulsar productividad, crecimiento y mercados.
La reciente debilidad global del dólar, sumada a expectativas de eventuales recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, ha impulsado flujos hacia activos y monedas de América Latina. El sol peruano recupera terreno.
Aunque Egipto tiene una historia de extracción de oro que se remonta miles de años atrás, a la época de los antiguos faraones, su riqueza mineral sigue en gran medida sin explotar.
Wall Street extendió su rally por octava semana consecutiva ante expectativas de una distensión en Medio Oriente, mientras los inversionistas ajustaban sus apuestas sobre la Fed.
Se espera que las compras aumenten hasta alcanzar una media de 60 toneladas mensuales a lo largo de 2026, según afirmaron los analistas Lina Thomas y Daan Struyven.