En la antesala del cruce por los cuartos de final de la Copa del Mundo, el vínculo comercial entre ambos países consolida un ciclo de crecimiento inédito. Los motivos.
El oro ha caído más de una quinta parte desde que comenzó el conflicto en Medio Oriente en febrero, y una oleada de recogidas de beneficios puso fin a una racha alcista de tres años.
Los inversionistas respaldaron nuevamente a las empresas vinculadas con inteligencia artificial, mientras evaluaron la caída del petróleo, la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el inicio de la temporada de resultados corporativos.
Las nuevas amenazas de Donald Trump contra Irán impulsaron el petróleo por encima de US$80, elevaron las expectativas de nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal y llevaron a Wall Street a cerrar en rojo.
La entidad atribuye la revisión a una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos, un dólar fortalecido y una recuperación de la oferta en algunos mercados, aunque mantiene perspectivas favorables para el cobre y prevé un cambio de ciclo para el litio.
El Nasdaq lideró las ganancias de la jornada gracias al repunte de las grandes tecnológicas, mientras el mercado volvió a apostar por la inteligencia artificial antes de la temporada de resultados.
La fortaleza del dólar, los elevados rendimientos reales y la incertidumbre sobre los tipos de interés dominan las previsiones para el oro, mientras los bancos centrales siguen siendo el principal soporte estructural del mercado.
El metal acumula un avance semanal de 2,3% tras el débil dato de empleo en EE.UU. y la caída de los precios de la energía, que redujeron las apuestas por un endurecimiento monetario.
El débil informe de empleo alivió las preocupaciones sobre las tasas de interés, pero una fuerte venta de acciones de semiconductores terminó por borrar el impulso inicial del mercado.
La señal técnica aparece tras el peor trimestre del oro desde 2013, aunque algunos analistas advierten que no anticipa por sí sola nuevas caídas y que la atención del mercado sigue centrada en la Reserva Federal.
El mercado asimiló un mensaje menos restrictivo de Kevin Warsh, aunque mantuvo la atención en la inflación, los próximos datos de empleo y las expectativas sobre las tasas de interés.
La corrección del metal coincide con un cambio en las expectativas del mercado y llevó a varios bancos de inversión a revisar sus previsiones para los próximos trimestres, aunque mantienen una visión más favorable para el largo plazo.
Los mercados operan con cautela en el cierre del trimestre, pendientes de la agenda económica, la temporada de resultados corporativos y las señales sobre las tasas de interés
Se trata del segundo ataque contra el organismo regulador en menos de un mes, mientras Ecuador intensifica su lucha contra la minería ilegal y el crimen organizado.
Los inversionistas ampliaron sus compras hacia sectores distintos de la tecnología, apoyados por señales de resiliencia económica y un descenso de los precios del petróleo.
Los operadores descuentan ahora plenamente dos subidas de tasas para finales del primer trimestre de 2027, frente a la única que se preveía antes de la decisión de la semana pasada.
La caída del petróleo y el alivio de las preocupaciones inflacionarias impulsan levemente a las acciones, mientras los inversionistas aguardan los resultados de Micron para evaluar la solidez del auge de la inteligencia artificial.