El fortalecimiento del dólar en 2026, impulsado por tensiones geopolíticas y mayor aversión al riesgo, está redefiniendo el comportamiento de las monedas latinoamericanas, con impactos diferenciados.
En abril, el desempeño de las monedas en América Latina respondió a una combinación de factores internos y externos, en un contexto marcado por el alza del petróleo y la volatilidad geopolítica en Medio Oriente.
El repunte del petróleo y los altos diferenciales de tasas impulsan a las monedas latinoamericanas, en medio de un dólar sin dirección clara y flujos crecientes hacia mercados emergentes.
La caída del dólar y el retorno del carry trade fortalecen a las monedas latinoamericanas, aunque la incertidumbre geopolítica y electoral mantiene la volatilidad en el horizonte.
Las proyecciones reflejan una región menos homogénea, donde el comportamiento cambiario dependerá de la interacción entre factores externos, ciclos monetarios y eventos políticos a lo largo de 2026.
El índice MSCI EM Latin America avanza con fuerza en una jornada marcada por la caída del petróleo, el retroceso del dólar y el fortalecimiento de las monedas emergentes.
Brendan McKenna, analista de monedas del banco estadounidense, dijo en una entrevista con Bloomberg Línea que hubiera preferido ver a la Argentina emitir bonos soberanos de ley extranjera tras las elecciones de octubre.
Las monedas latinoamericanas avanzan ante una menor aversión al riesgo y la corrección del petróleo. El peso chileno y el sol peruano destacan entre las emergentes.