La rentabilidad del peso se acerca al 20% en 2026, lo que la convierte en la moneda con mejor rendimiento del mundo, ya que los inversores se endeudan en monedas de bajo rendimiento para comprar activos con mayor rentabilidad.
La debilidad global del billete verde respondió al alivio temporal en las tensiones de Medio Oriente, a un crecimiento del PIB de Estados Unidos más débil de lo esperado y a una inflación PCE que se moderó en junio.
El Banco de la República también anunció el viernes que pondría en marcha un programa de acumulación de reservas, cuya primera subasta está prevista para esta semana.
La pausa de la Reserva Federal debilitó al dólar en el cierre de julio, mientras el carry trade, las materias primas y factores internos impulsaron a varias divisas latinoamericanas.
Los inversionistas institucionales mantienen una visión favorable sobre petróleo, gas, minería y construcción, mientras advierten riesgos por inflación, endeudamiento y política fiscal.
Los bancos de inversión prevén que el dólar vuelva a ganar protagonismo en la región, aunque el desempeño de cada moneda dependerá de variables locales como la política fiscal, las elecciones y el comportamiento de las materias primas.
El banco alemán considera que los mercados deberán diferenciar cada vez más entre las economías de la región, en un contexto marcado por cambios políticos, riesgos fiscales y estrategias monetarias divergentes.
El banco cree que el dólar recuperó atractivo por la resiliencia de la economía estadounidense y la incertidumbre geopolítica, un cambio que modifica las perspectivas para monedas regionales.
El banco identifica oportunidades diferenciadas en Brasil, México y Colombia ante la mejora del contexto macroeconómico, aunque advierte riesgos por la Fed y la incertidumbre política.
Analistas indican que un nivel por debajo de los COP$3.300 dependerá de los mensajes que envíe el gobierno De la Espriella y de un cambio en el entorno global, sin que ambos tengan efectos inmediatos necesariamente.
Las monedas de América Latina han resistido la fortaleza del dólar, pero Citi identifica las variables que definirán su comportamiento en los próximos meses.
Con el resultado electoral despejado, el peso colombiano, dicen analistas, vuelve a operar por fundamentales macro como el precio del petróleo y la política monetaria de la Fed.
La victoria de De la Espriella llevó a JPMorgan a reforzar su visión sobre Colombia. Sin embargo, el banco considera que el estrecho margen electoral aumenta los riesgos de ejecución de las reformas.
El dólar llegó a tocar niveles no vistos desde febrero de 2020 durante la jornada, aunque recortó pérdidas hacia el cierre. El peso colombiano terminó como la moneda con mejor desempeño de América Latina y la líder entre los mercados emergentes.
El peso, los bonos y las acciones colombianas reflejan una mejora de las expectativas de los inversionistas. El desafío para el próximo gobierno será convertir ese optimismo en una consolidación fiscal creíble.
Las monedas de América Latina enfrentarán la segunda mitad del año con altas tasas de interés como principal respaldo, aunque los riesgos políticos y fiscales volverán a definir a los ganadores y perdedores de la región.
Los inversores ajustaron sus expectativas de tasas tras la primera reunión de la Fed bajo el liderazgo de Kevin Warsh, impulsando al dólar y presionando a las divisas latinoamericanas.