El dólar llegó a tocar niveles no vistos desde febrero de 2020 durante la jornada, aunque recortó pérdidas hacia el cierre. El peso colombiano terminó como la moneda con mejor desempeño de América Latina y la líder entre los mercados emergentes.
El peso, los bonos y las acciones colombianas reflejan una mejora de las expectativas de los inversionistas. El desafío para el próximo gobierno será convertir ese optimismo en una consolidación fiscal creíble.
Las monedas de América Latina enfrentarán la segunda mitad del año con altas tasas de interés como principal respaldo, aunque los riesgos políticos y fiscales volverán a definir a los ganadores y perdedores de la región.
Los inversores ajustaron sus expectativas de tasas tras la primera reunión de la Fed bajo el liderazgo de Kevin Warsh, impulsando al dólar y presionando a las divisas latinoamericanas.
El real brasileño registró su mayor avance en dos meses, mientras que los pesos colombiano y chileno también se situaron entre las divisas más alcistas.
El fortalecimiento del dólar tras un sólido reporte laboral en Estados Unidos llevó al DXY a máximos desde finales de marzo y provocó fuertes caídas en las monedas latinoamericanas.
Los términos de intercambio, los rendimientos por carry y factores locales explican la preferencia de Goldman Sachs por varias monedas latinoamericanas dentro del universo emergente.
El mercado cambiario reaccionó con optimismo al resultado electoral, en medio de expectativas de una menor prima de riesgo para Colombia y una mayor probabilidad de políticas económicas favorables.
Las monedas latinoamericanas cerraron mayo con desempeños divergentes ante la volatilidad del dólar, la caída del petróleo y los cambios en el apetito global por riesgo.
La elección presidencial de Colombia se ha convertido en una prueba clave para los mercados que miran el rumbo de la deuda pública, el peso, la inversión y la estabilidad fiscal del país.
La elección presidencial aún no tiene resultado, pero los mercados ya ajustaron posiciones. Los analistas coinciden en que parte del riesgo político está descontado en los precios.
El banco prevé más presión para las divisas regionales por inflación persistente, petróleo y riesgo electoral, aunque mantiene una visión más favorable para Brasil y Chile.
El fortalecimiento de materias primas como el cobre y el petróleo continúa sosteniendo a varias divisas latinoamericanas, mientras el dólar enfrenta presiones opuestas.
El aumento del salario mínimo en 2026 al 23% generó reacciones divididas en el país. El rumbo que tome la nueva administración en ese campo será clave en medio de la lucha contra la inflación.
El peso venía galopando el 2026 como una de las monedas más atractivas, pero en el mapa hay 3 hechos clave que han invertido el comportamiento en mayo.
El banco elevó sus proyecciones de inflación para América Latina en 2026, pese a la resistencia de varias monedas de la región frente al dólar tras el shock petrolero.