La moneda mexicana ha perdido casi 6% este mes, su peor desempeño entre las principales divisas, mientras se reduce el diferencial de tasas que impulsó las operaciones de carry trade.
La posibilidad de una nueva alza de tasas de la Fed da soporte al dólar en el corto plazo, aunque ING insiste en que su caída solo se retrasó y pone la mirada en Brasil, México y Chile.
La caída mensual del dólar favoreció a parte de las divisas de la región, pero el desempeño fue desigual. México lideró los avances, mientras Brasil y Colombia quedaron al fondo.
El peso mexicano está llamando por fin la atención de los inversores que, durante la mayor parte del año, han pasado por alto esta divisa para buscar mayores rendimientos en otros mercados emergentes.
La caída del dólar vuelve a abrir espacio para las divisas de América Latina, donde las altas tasas de interés y los flujos de carry trade amplifican el movimiento.
Colombia aparece como el país mejor posicionado para futuros recortes de tasas, mientras la inflación limita a Brasil; y México y Chile enfrentan riesgos de alzas en los próximos 18 meses.
La divisa conserva el respaldo de tasas atractivas y una política monetaria estable, pero su próximo movimiento dependerá de la Fed, el dólar y la revisión del T-MEC.
ING actualizó sus proyecciones para el mercado cambiario y mantuvo una visión favorable para varias monedas de América Latina, aunque advirtió que el panorama dependerá de eventos clave.
La pausa de la Reserva Federal debilitó al dólar en el cierre de julio, mientras el carry trade, las materias primas y factores internos impulsaron a varias divisas latinoamericanas.