La ofensiva energética de Trump abre oportunidades más allá del crudo: desde bonos y refinerías hasta defensa y minería. Pero el camino hacia una rentabilidad sostenible sigue lleno de incertidumbre.
El gobierno de ese país siguió con la excarcelación de presos políticos, incluidos dirigentes de la oposición, tras la detención de Maduro por fuerzas estadounidenses.
Las protestas en Irán se intensifican con miles en las calles, un apagón nacional de internet y reportes de decenas de muertos. La represión crece mientras Reza Pahlavi llama a mantener la presión.
La Casa Blanca busca evitar que actores externos reclamen los ingresos del petróleo venezolano almacenado en EE.UU., en un intento por controlar su uso tras la captura de Nicolás Maduro.
Los datos muestran que millones de toneladas de metano brotan de la decadente infraestructura energética de la nación, lo que subraya lo mucho que hay que trabajar para reactivar la producción.
Un buque con hasta 90.000 barriles de crudo mexicano llegó a La Habana tras zarpar desde Veracruz, en medio de mayores tensiones con EE.UU. luego de la caída de Nicolás Maduro.
Trump convocó a casi 20 representantes de la industria en la Sala Este de la Casa Blanca el viernes y predijo que podrían llegar a un acuerdo “hoy o muy poco después” para reiniciar las operaciones en ese país.
Expertos consideran que la deuda venezolana aún no es una opción interesante para la cartera debido a los elevados riesgos y el impacto en activos como contratos petroleros y mercados cambiarios es incierto.
Más de 29 millones de barriles de petróleo venezolano se encuentran ahora en buques estacionados en el mar, frente a cerca de 20 millones de barriles previamente esta semana.
El mercado del petróleo responde cada vez mejor a los acontecimientos en Irán, donde se han producido protestas mortales -y amenazas de represalias estadounidenses- en los últimos días.
La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela reconfigura expectativas en las acciones de mercados energéticos más allá de los gigantes petroleros.
En entrevista con Bloomberg Línea, Rafael Ramírez, exministro de Petróleo, cuestiona cómo Venezuela cobrará los recursos que venda al gobierno de Trump y la falta de seguridad para las inversiones.
La empresa presentará la solicitud a las autoridades estadounidenses en los próximos días, de acuerdo con esta persona, que pidió no ser identificada porque el tema no es público.
La refinería, filial estadounidense de la petrolera estatal venezolana, está considerando reanudar las compras de petróleo del país sudamericano por primera vez desde que las sanciones estadounidenses cortaron su suministro en 2019.
Según expertos consultados por Bloomberg Línea, la posible recuperación económica del país vecino ofrece una oportunidad para diferentes sectores, pero la incertidumbre y las relaciones con EE.UU. son retos que hay que abordar.
La lista está integrada por los principales nombres del sector petrolero de Estados Unidos, con representantes de Chevron, Exxon Mobil, ConocoPhillips y otras compañías que respondieron al llamado de Trump.
El West Texas Intermediate subió un 3,2% y cerró por debajo de los US$58 por barril. Los precios continuaron subiendo tras el cierre, con un incremento de más del 1%.