El IIF dice que la economía mundial se encamina ahora hacia un crecimiento en el rango alto del 2% en 2026, frente al escenario base de 3,1% planteado en el informe de diciembre.
El banco prevé que el gasto corporativo en inteligencia artificial superará el hardware y acelerará la aparición de nuevas empresas dominantes capaces de capturar más productividad.
La economía estadounidense creció 2% en el primer trimestre, impulsada por un fuerte repunte de la inversión empresarial y una sólida demanda de los consumidores.
La flexibilización de sanciones a Venezuela puede generar un impulso importante en el corto plazo, particularmente a través del sector petrolero. No obstante, la recuperación sostenida del país dependería de factores mucho más profundos.
Se espera que un informe del jueves muestre que esa dinámica ya se estaba desarrollando en los tres primeros meses del año, incluso antes de que el impacto de la guerra se dejara sentir realmente.
La región completaría cuatro años consecutivos con tasas de crecimiento cercanas al 2,3% si se cumple la previsión de la Cepal, “evidenciando un patrón de baja capacidad para crecer”.