ANIF encontró una correlación del 71% entre pobreza e informalidad en los departamentos. La reducción nacional es positiva, pero no logra cerrar la brecha que separa a Bogotá y Cundinamarca de Chocó, La Guajira y Sucre.
La desigualdad, estructural y reforzada por élites, persiste en Latinoamérica por herencia histórica, impuestos regresivos, informalidad laboral y control de instituciones.
Las prioridades de reforma del gobierno también incluyen un mayor papel del Estado en el cuidado de los niños para que más mujeres puedan incorporarse a la población activa.
En cada zona de los países estudiados, más del 40% de la población encuestada tiene el deseo de migrar. Estas son las principales barreras para que puedan hacerlo.
En 2024, la ayuda internacional cayó por primera vez en cinco años. “La presión sobre la financiación del desarrollo y el crecimiento de los países en desarrollo está aumentando”, dijo el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann.
Aunque más latinoamericanos pueden ahora permitirse adquirir una dieta saludable, todavía hay retos significativos. Por ejemplo, en el Caribe un 50% de la población no podía permitirse una dieta saludable.