La victoria de Lula en Brasil pone a prueba el avance del populismo de derecha en América Latina, impulsado por la cercanía con Trump, la mano dura y la confrontación con el progresismo, en medio de problemas de gobernabilidad.
Machado obtuvo un 52% de apoyo en una pregunta sobre la intención de voto presidencial, en comparación con el 19% de la presidenta interina Delcy Rodríguez, según la encuesta LatAm Pulse de septiembre.
Renovación Popular obtuvo casi 28% de los votos en Lima con cerca del 93% escrutado, pero persiste la incertidumbre sobre si Rafael López Aliaga podrá asumir la alcaldía ante la prohibición de la reelección inmediata.
Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,1% de los votos válidos, frente al 45,1% de Luiz Inácio Lula da Silva, superando en más de cuatro puntos porcentuales las expectativas del promedio de las encuestas, según la gestora Janus Henderson.
A Flávio Bolsonaro le fue mejor de lo vaticinado por las encuestas y un eventual triunfo suyo en el balotaje podría hacer que la región vire todavía más a la derecha.
Un 55% de los latinoamericanos considera que el impacto de las políticas implementadas por Donald Trump en el mundo será negativo, mientras un 38% dice que será positivo.
Las elecciones regionales y municipales se llevarán acabo el 4 de octubre y la ley establece cuándo deben cesar las manifestaciones políticas y la propaganda electoral.
La votación anticipada presencial comenzó el viernes en Idaho, Minnesota, Dakota del Sur y Virginia, según el Centro para la Innovación e Investigación Electoral, lo que marca la recta final de una temporada electoral que se ha convertido cada vez más en un referéndum sobre Trump.
Políticos, activistas y periodistas que pasaron años en el exilio están regresando después de que el gobierno interino de Delcy Rodríguez, respaldado por EE.UU., flexibilizara la represión contra la disidencia.
Matías Spektor, profesor de Relaciones Internacionales, dice que la opinión pública brasileña reacciona de manera distinta según el tema en cuestión, y no de manera uniforme ante cualquier gesto de Trump contra Brasil.
El presidente de EE.UU. buscó movilizar a la base republicana de cara a noviembre, pero la convención dejó dudas sobre la capacidad del partido para retener el control del Congreso.
El vicepresidente de EE.UU. busca mantener unido al Partido Republicano ante el malestar por la guerra en Irán y las preocupaciones económicas de los votantes.
La disputa entre los jueces Flávio Dino y André Mendonça se suma al enfrentamiento con Alexandre de Moraes y profundiza la crisis institucional del Supremo antes de las elecciones presidenciales de octubre.
Trump intensifica su participación en la campaña de mitad de mandato y apuesta por movilizar a su base, mientras los demócratas parten como favoritos para recuperar la Cámara y ganan terreno en el Senado.
Bolsonaro y Lula obtendrían cada uno el 41% de los votos en una segunda vuelta electoral el próximo mes, según una encuesta de Quaest publicada el lunes. Una semana antes, la encuestadora daba a Lula una ventaja de un punto porcentual.
Una encuesta de Quaest publicada el miércoles mostró a Lula aventajando al retador de derecha Flávio Bolsonaro con un 42% frente a un 41% en caso de una segunda vuelta.
Gustavo Porras, presidente de la Asamblea, confirmó que el parlamento “aprobó por unanimidad” dicha reforma, que también amplía el mandato presidencial de seis a siete años.