La compañía reiteró su propuesta de que los acreedores reciban una participación del 70% en un potencial canje de deuda por acciones, aunque se opone a ceder el control del consejo de administración.
Raízen se ha visto golpeada por los altos tipos de interés, las grandes inversiones que aún no han dado sus frutos y los obstáculos operativos en sus divisiones de azúcar y etanol.
Las acciones recortaron las pérdidas tras la promesa de Trump de garantizar el flujo por el Estrecho de Ormuz, en medio de la escalada en Medio Oriente.
La pesada carga de deuda de Raízen la convierte en un objetivo prioritario para los operadores que buscan recortar la exposición a empresas consideradas de riesgo.
Según el artículo periodístico, Petroleo Brasileiro SA está considerando varias opciones, como asociarse con Raízen o adquirir activos, lo que marcaría su regreso al sector del etanol.
En entrevista con Bloomberg Línea, Ricardo Mussa afirma que la operación para escalar el etanol de segunda generación está cada vez más cerca e impactará en los resultados antes de que lo que espera el mercado