El banco estadounidense considera que el proyecto del Gobierno es más ambicioso de lo esperado y estabilizaría la deuda cerca de 64% del PIB. Advierte que podría ser diluida en su paso por el Congreso.
El proyecto de ley contempla facultades extraordinarias al presidente para reorganizar entidades públicas, medidas de austeridad en la contratación estatal y cambios en la financiación de la seguridad social, con el objetivo de estabilizar las finanzas públicas.
Richard Francis, director de Deuda Soberana en la calificadora, señaló que estará atento al plan de gobierno, la eventual reforma tributaria, el ajuste del gasto y la financiación de la reconstrucción tras el terremoto.
El presidente electo aseguró que los colombianos no deben asumir el costo del deterioro de las finanzas públicas y afirmó que su administración priorizará la disciplina fiscal, la eficiencia del gasto y el crecimiento económico.
Este proyecto, que no cuenta con respaldo del Gobierno entrando de Abelardo De la Espriella otorgaría fuentes adicionales para 2027 por COP$21,9 billones equivalentes a 1,0% del PIB.
El banco considera razonables los supuestos macroeconómicos del Gobierno, pero advierte que la consolidación fiscal depende de recortes de gasto aún no especificados.
Desde la organización hacen un análisis de cómo vienen las cuentas financieras del país, hacen advertencias en el frente fiscal e inflacionario y resaltan el desempeño del mercado laboral.
El presidente asegura que si no se aprueba la reforma que presentó por COP$16 billones, el impago de la deuda podría presentarse. Por ahora el Gobierno no tiene los votos para sacarla adelante.
El legislativo tiene hasta el próximo 20 de octubre para aprobar el Presupuesto 2026, de lo contrario, el Gobierno tiene luz verde para expedirlo vía decreto.
Germán Ávila, encargado de la cartera financiera, explicó ante las comisiones económicas del Senado y la Cámara los cambios que presentará el Gobierno en los próximos días.
Tras presentar el Marco Fiscal, el Gobierno no logró despejar las dudas sobre sus planes. En cambio, aumentó la incertidumbre y el escepticismo en torno a la trayectoria del déficit fiscal de los próximos años.
Economistas advierten que el uso de la cláusula de escape y el alza del déficit a 7,1% del PIB comprometen la sostenibilidad fiscal y dejan un alto costo al próximo gobierno.