La demanda de pesos en Argentina se mantiene en niveles apenas superiores al 6% del PBI pero crece en diciembre. El Gobierno había condicionado la compra de reservas al proceso de remonetización.
El presidente argentino y sus asesores se muestran reacios a cumplir los pedidos del mercado de acelerar la acumulación de reservas, dejar flotar el peso y relajar los controles cambiarios.
Las reservas bancarias cayeron unos US$20.100 millones hasta los US$2,98 billones en la semana transcurrida hasta el 1 de octubre, según los datos de la Reserva Federal publicados el jueves.
En lugar de bloquear los planes para un año completo, el programa permitirá a las empresas comprometerse en bloques de seis meses, dijo la autoridad en un comunicado el lunes.