Las acciones cerraron con movimientos acotados tras la decisión de la Reserva Federal de mantener las tasas sin cambios, en una jornada marcada por la cautela de los inversores.
El avance del índice se apoya en el boom de la inteligencia artificial, expectativas de ganancias sólidas y estímulo fiscal bajo la administración Trump.
La amenaza de un nuevo cierre federal en Estados Unidos revive la tensión entre estabilidad política y dinámica de los mercados. Inversionistas evalúan si la disrupción afectará datos clave y decisiones de la Fed.
El banco mantiene su apuesta por la renta variable, apoyándose en fundamentos macroeconómicos sólidos y tendencias estructurales como la inteligencia artificial.
Wall Street cerró con resultados mixtos, impulsado por las tecnológicas y marcado por tensiones geopolíticas y datos económicos dispares. La plata rompió los US$100.