A semanas del inicio del Mundial 2026, grandes empresas ya incorporan el torneo en sus guidance financieros y estrategias comerciales. Bank of America estima que el evento podría sumar US$41.000 millones al PIB global.
Las acciones estadounidenses retrocedieron con fuerza al cierre de la semana mientras el mercado asimiló un fuerte aumento de los rendimientos de los bonos.
Las bolsas cerraron en máximos históricos impulsadas por el auge de la inteligencia artificial, el sólido consumo en Estados Unidos y señales de alivio en las tensiones comerciales entre Washington y Beijing
Wall Street cerró en máximos históricos impulsado por las tecnológicas y expectativas de avances comerciales entre EE.UU. y China, mientras los mercados minimizaron nuevas señales de inflación.
Las bolsas estadounidenses retrocedieron desde máximos históricos luego de que la inflación de abril reforzara las expectativas de tasas altas por más tiempo.
Los inversionistas reaccionaron al repunte del crudo y al deterioro de las expectativas sobre tasas de interés en Estados Unidos, aunque Wall Street logró sostenerse gracias al impulso de las tecnológicas.
RBC, firma canadiense, pasó a ubicarse entre las casas más alcistas de Wall Street mientras el mercado sigue apoyado por el crecimiento de beneficios y el gasto en infraestructura para IA.
El impulso proviene de tecnología e inteligencia artificial. Deutsche Bank elevó su proyección de beneficios para 2026 y mantuvo su objetivo del índice en 8.000 puntos.
Las tecnológicas lideraron las ganancias en Wall Street mientras el petróleo se desplomó ante señales de desescalada entre Estados Unidos e Irán y una nueva ola de inversiones en inteligencia artificial.
Cuatro de los últimos cinco récords de cierre del S&P 500 se produjeron incluso cuando los valores bajistas del índice superaban en número a los ganadores.
El alivio en Medio Oriente y el retroceso del crudo impulsaron a las bolsas, con el S&P 500 liderando las ganancias y el sector tecnológico como principal motor.
El S&P 500 retrocedió con la mayoría de sus sectores en rojo, en medio de crecientes riesgos geopolíticos y un salto en las tasas del Tesoro que volvió a tensionar las valoraciones.
El rally responde a la combinación de resultados corporativos sólidos, menor volatilidad y expectativas sobre inteligencia artificial, a pesar de la crisis en Medio Oriente.