Las tecnológicas impulsaron el rebote de Wall Street, mientras el petróleo cayó y los rendimientos de los Tesoros retrocedieron desde máximos de varios años.
Según datos de Bloomberg Intelligence, se espera que todos y cada uno de los sectores del S&P 500 registren un crecimiento de las ganancias en el tercer trimestre, algo que no ocurría desde 2021.
La primera subida de tasas de la Fed desde 2023 borró las ganancias de Wall Street, mientras el rendimiento del Tesoro a dos años alcanzó su nivel más alto desde 2024.
El S&P 500 se mantiene a menos de 2,5% de su récord pese al repunte de los rendimientos de los bonos, mientras los inversores esperan señales de la Fed sobre futuras subidas de tasas.
Un grupo de acciones desafía la volatilidad de septiembre en Wall Street, con Skyworks y Dell a la cabeza gracias a catalizadores corporativos y al gasto en infraestructura tecnológica.
El avance del petróleo y los rendimientos de los bonos elevó la cautela en Wall Street antes de una decisión de la Fed que podría marcar el primer aumento de tasas en tres años.
Ohsung Kwon redujo su previsión de 7.950 a 7.700 puntos y cambió su recomendación sobre tecnología a neutral ante riesgos regulatorios y un posible enfriamiento de la inversión en IA.
La cuestión de qué se necesitaría para impulsar al S&P 500 por encima de los 8.000 puntos cobra relevancia de cara a un periodo ajetreado para los mercados, que incluye la decisión sobre las tasas esta semana.
Los últimos datos de Nvidia muestran que la demanda de IA se extiende más allá de los grandes proveedores de nube. BNP Paribas mantiene su apuesta por la infraestructura.
El petróleo volvió a acercarse a US$100 por barril ante los riesgos de suministro en Medio Oriente, mientras los inversionistas esperan una semana clave para la Fed y el BCE.
La empresa dejará el S&P 100 mientras intenta recuperar terreno frente a nuevos competidores y reordenar su negocio en China. Wall Street ve potencial en la acción, pero también riesgos para la recuperación.
George Saravelos, de Deutsche Bank, vincula el fenómeno con el auge de la inteligencia artificial y el deterioro del balance del sector público estadounidense.
Las acciones y los bonos avanzaron ante menores expectativas de un alza de tasas de la Fed. El petróleo permaneció bajo presión de la tensión con Irán, mientras el bitcoin superó los US$80.000.
Las acciones estadounidenses terminaron agosto a la baja, presionadas por el repunte del petróleo y los rendimientos del Tesoro, en medio de nuevas tensiones entre Estados Unidos e Irán.