El índice tecnológico cayó 1,8% y cerró más de 11% por debajo de su máximo de junio, mientras los inversores evaluaron una Fed dividida y el impacto del gasto en inteligencia artificial.
Los mercados reaccionaron a una Fed que mantuvo las tasas, pero dejó dividido a su comité, mientras el repunte del petróleo y la expectativa por los balances de Microsoft y Meta mantuvieron la cautela entre los inversionistas.
Las empresas que lideraron el rally bursátil impulsado por la inteligencia artificial registran una fuerte corrección en julio, mientras los inversionistas reducen exposición a los semiconductores y rotan hacia los valores más rezagados.
El banco sostiene que el creciente peso de las empresas vinculadas a la inteligencia artificial está modificando el perfil de riesgo, las valoraciones y la asignación de activos dentro del principal índice bursátil de Estados Unidos.
El descenso del crudo y una sólida temporada de resultados impulsaron al S&P 500 y al Dow Jones, pese a que el Nasdaq continuó afectado por las pérdidas del sector de semiconductores.
En lo que va de 2026, se han registrado ocho casos en los que la diferencia semanal entre los grupos con mejor y peor desempeño del S&P 500 alcanzó porcentajes de dos dígitos, lo que se considera una señal de alerta medible del mercado.
Las dudas sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial golpearon al sector de semiconductores y opacaron el alivio que dejó el descenso del petróleo en los mercados.
El descenso del petróleo dio un respiro a los mercados, pero la presión sobre las tecnológicas, las tensiones entre EE.UU. e Irán, los nuevos aranceles y la expectativa por la Fed mantuvieron la cautela.