S&P señaló que persiste el riesgo de que la calificación crediticia de EE.UU. pueda bajar en los próximos dos años si aumentan los déficits, debido a que los legisladores no logran contener el gasto.
La Fundación para el Desarrollo de Guatemala analizó la metodología y las reformas requeridas ante S&P Global Ratings, Moody’s Ratings y Fitch Ratings para que el país alcance las categorías BBB-/Baa3.
La agecia dijo que podría recortar la calificación del estado en uno o varios niveles si observa un deterioro significativo en la liquidez de la entidad.
Desde la pandemia el país viene retrocediendo escalones en su reputación crediticia ante las agencias calificadoras de riesgo. Hoy ostenta su peor calificación desde 1993 y el panorama sigue siendo gris.
La perspectiva ahora es estable y la agencia considera que podría bajar más la nota si en los próximos 6 a 18 meses los déficits fiscales generan nuevos choques.
La agencia destacó la menor inflación, el superávit fiscal y el mayor apoyo legislativo al gobierno de Milei como factores que mejoran la capacidad de pago del país.
S&P elevó la calificación destacando el sólido crecimiento, el compromiso de mantener bajos los déficits fiscales y la creciente credibilidad de la política monetaria del banco central.
Con la implementación de metodologías especialmente calibradas para cada mercado nacional, S&P National Ratings refuerza su compromiso con el crecimiento y desarrollo de los mercados de capitales en América Latina. Este enfoque metodológico, diseñado para capturar las particularidades locales, contribuye a que más entidades accedan a los mercados crediticios de la región para satisfacer sus necesidades de financiación.