El ajuste eleva el ingreso mensual 23% y obliga a las empresas de menor tamaño a reforzar su planeación financiera y el control de nómina en un entorno de crecimiento moderado.
El presidente de la Confederación General de Trabajadores (CGT) calificó de “populista” el aumento del 23% y acusó al presidente Petro de hacerlo por un “cálculo político”.
El histórico aumento del salario mínimo en Colombia para 2026, superior al 23%, llevó a Credicorp Capital a ajustar sus proyecciones y ahora prevé que el Banco de la República eleve la tasa de interés.
El banco revisa al alza su proyección de inflación y anticipa subidas agresivas de tasas por parte del Banco de la República, con presiones fiscales y en la generación de empleo.
Mientras unos 2,4 millones de trabajadores celebran el aumento decretado por el presidente, las empresas más pequeñas hacen cuentas para mantener su operación a flote.
Según proyectos regulatorios de la Superintendencia Financiera de Colombia, el valor del SOAT para el próximo año no dependerá directamente del aumento del salario mínimo, sino de la Unidad de Valor Tributario (UVT).
El presidente Gustavo Petro decretó el aumento del salario mínimo para 2026 en 23%, con lo que con auxilio de transporte el monto queda en COP$2.000.000.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ignoró las recomendaciones de los expertos técnicos del Banco de la República y definió un aumento muy por encima de lo que se considera adecuado.
Sin embargo, el porcentaje en el que será incrementado el salario mínimo aún no se conoce. Desde el Gobierno aseguran que se está construyendo el documento que sustenta el aumento.
La discusión por el aumento del salario mínimo en Colombia arrancó con el pie izquierdo por cuenta del anuncio que hizo el ministro del Interior, Armando Benedetti, sobre que “este año el salario mínimo puede terminar en COP$1.800.000″.
El banco suizo estima que el ciclo alcista de tasas podría iniciar esta misma semana, impulsado por presiones fiscales, mayor demanda y una eventual alza salarial significativa.
Los países de Latinoamérica muestran tres ritmos en el alza del salario mínimo entre 2012 y 2025, con grupos que van desde incrementos moderados hasta aumentos fuertes impulsados por mejoras recientes en varias economías.
La puja por el salario mínimo inició y las centrales obreras apuntan, a como lo prometió el Gobierno, tener un incremento salarial de dos dígitos. Empresarios piden mesura.