Los inversionistas reaccionaron al repunte del crudo y al deterioro de las expectativas sobre tasas de interés en Estados Unidos, aunque Wall Street logró sostenerse gracias al impulso de las tecnológicas.
S&P ratificó la calificación crediticia de emisor a largo plazo de «BB+» para la compañía, afirmando que SoftBank podría limitar el impacto financiero negativo mediante la venta de activos.
PayPay, con sede en Tokio, está ofreciendo 31,1 millones de recibos de depósito estadounidenses, mientras que una filial de SoftBank Vision Fund II, un brazo inversor del conglomerado japonés, está vendiendo 23,9 millones de ADR.
El S&P 500 retrocedió en una jornada de mayor aversión al riesgo, con el crudo repuntando por encima de los US$70. Las preocupaciones por el crédito privado también golpeó a las acciones.
Las acciones cerraron con movimientos acotados tras la decisión de la Reserva Federal de mantener las tasas sin cambios, en una jornada marcada por la cautela de los inversores.
La firma japonesa, que ya es uno de los mayores inversores del fabricante de ChatGPT, con una participación del 11%, está considerando invertir más capital del que tenía previsto.