La venta se produce menos de dos meses después de que el líder chino, Xi Jinping, y Donald Trump se reunieran en Corea del Sur y acordaran una tregua de un año en su enfrentamiento comercial.
Lin también ha animado a los viajeros taiwaneses a que visiten Japón y compren los productos del país, lo que contrasta con la oleada de cancelaciones de China tras el aumento de las tensiones.
A pesar del tono constructivo que Trump destacó tras la llamada con el presidente chino, la conversación reveló el intento de Xi de capitalizar la relación para ganar ventaja diplomática.
Tokio acelera el refuerzo militar en sus islas del sur ante la amenaza de un conflicto regional por Taiwán, mientras Beijing intensifica las represalias económicas y diplomáticas contra Japón.
El ministro de Asuntos Exteriores, Toshimitsu Motegi, dijo el martes a los legisladores que Tokio ha estado trabajando en múltiples frentes para aclarar las declaraciones de Takaichi, incluyendo el envío de un alto diplomático a Pekín esta semana.
El llamamiento público de Lai al presidente estadounidense en un programa de radio conservador subraya la delicada situación a la que se enfrenta el diplomáticamente aislado Taiwán, que China reclama como su territorio.
La expectativa de recortes en las tasas de interés de la Fed anticipa un respiro para las economías emergentes, incluidas las de América Latina, según analistas de Goldman Sachs.
En julio, EE.UU. impuso un arancel recíproco del 20% a las importaciones procedentes de Taiwán, una tasa superior a la que afrontan competidores regionales como Japón y Corea del Sur.
En un brusco cambio de política, Trump ya puso sobre la mesa de negociaciones algunas restricciones tecnológicas impuestas a China por motivos de seguridad nacional.