Aunque el S&P 500 marca máximos históricos, el posicionamiento moderado y la cautela de los inversionistas sugieren que aún existe margen para que el mercado bursátil estadounidense siga subiendo.
Las decisiones de política económica de Washington reavivaron las preocupaciones sobre la inflación, la independencia de la Reserva Federal y la fortaleza del dólar.
El presidente de EE.UU. ha conversado en varias ocasiones con el jefe de la Reserva Federal desde su llegada al cargo, aunque fuentes aseguran que no le ha pedido acciones específicas sobre las tasas de interés.
El banco central brasileño acumuló una reducción de 100 puntos básicos desde marzo ante una inflación más moderada y señales de desaceleración económica, aunque mantuvo cautela sobre sus próximos movimientos.
Mark Cabana afirmó que el mercado necesita una estrategia clara sobre cómo la Reserva Federal llevará la inflación al 2%, o persistirá la presión sobre los bonos del Tesoro.
El índice del dólar al contado de Bloomberg cayó un 1,3% esta semana, la mayor caída desde el 10 de abril. El indicador se encuentra cerca de su nivel más bajo en más de un mes.
El yen llegó a subir un 3,3% frente al dólar tras una supuesta intervención de Japón, pero devolvió parte de esas ganancias después de que el BOJ mantuviera su tasa de referencia en 1%.
El promedio de los créditos hipotecarios a 30 años subió al 6,66%, impulsado por el alza de los rendimientos del Tesoro y la incertidumbre por el conflicto en Irán.
El banco central británico dejó sin cambios su tasa de interés con una votación dividida, mientras observa la moderación de las presiones inflacionarias internas y el impacto de las tensiones entre EE.UU. e Irán.
Las bolsas asiáticas vivieron una sesión volátil, con el Kospi de Corea del Sur oscilando entre ganancias de 5,5% y pérdidas de 2,1%, mientras los bonos seguían bajo presión por la incertidumbre sobre la Fed.
Analistas consideran que los tres votos disidentes en la decisión de la Reserva Federal de mantener las tasas sin cambios evidencian una creciente inclinación dentro del banco central hacia una política monetaria más restrictiva.
El índice tecnológico cayó 1,8% y cerró más de 11% por debajo de su máximo de junio, mientras los inversores evaluaron una Fed dividida y el impacto del gasto en inteligencia artificial.
La divisa retrocedió a su nivel más bajo en casi una semana, mientras el mercado ajusta sus expectativas y ahora apuesta por una subida de tasas en octubre.
Los bonos del Tesoro de EE.UU. recuperan terreno mientras el petróleo baja tras la pausa en los ataques contra Irán, aunque el mercado sigue atento a una posible subida de tasas de la Fed.
Los analistas prevén que la Fed reduzca su tasa de referencia, aunque los mercados y algunos funcionarios del banco central anticipan posibles aumentos ante la persistencia de la inflación.
La moneda estadounidense se fortalece ante la búsqueda de refugio por parte de los inversores, mientras crece la incertidumbre sobre el rumbo de la Reserva Federal y los mercados de bonos.
El principal indicador de inflación del país repuntó por primera vez en tres meses, respaldando las expectativas de que el banco central vuelva a subir las tasas de interés antes de que termine el año.
El presidente de la Reserva Federal afirmó que el encarecimiento de los chips y la infraestructura para inteligencia artificial responde a un ajuste de la oferta y no necesariamente a un proceso inflacionario.