Nuevos hallazgos aportan pruebas preliminares de que la quema de combustibles fósiles desempeñó un papel importante en el preocupante aumento de las temperaturas oceánicas en 2023 y 2024.
La más reciente racha excepcional de meses récord de elevadas temperaturas constituye un mejor indicador de la rapidez con la que se está calentando nuestro planeta