El panel de ocho miembros calculó cuánto influyeron las declaraciones de Musk en la caída del precio de las acciones de la compañía cada día de negociación durante un período de aproximadamente cinco meses.
Una alegación central de la demanda es que el tuit del 13 de mayo de 2022 no era cierto y pretendía hacer caer el precio de las acciones de la empresa.
Un grupo de inversores alega que Musk atacó públicamente a Twitter en una treta para hacer caer su valor de mercado y beneficiarse él mismo a costa de ellos.
El regulador de Wall Street alegó que Musk incumplió el plazo para presentar un formulario especial diciendo que había acumulado al menos una participación del 5% en Twitter antes de lanzar su oferta pública de adquisición.
Twitter registró unos ingresos publicitarios de US$4.500 millones en 2021, su último año completo como entidad que cotiza en bolsa antes de la adquisición de Musk.
El acuerdo fue una sorpresa, pero no necesariamente chocante: Las dos empresas han colaborado estrechamente desde la fundación de xAI en 2023, incluso en la concesión de licencias de datos.