El mandatario dijo que Rusia seguirá negociando con Estados Unidos sobre Ucrania, aunque insistió en rechazar iniciativas que, a su juicio, favorecerían el redespliegue de las fuerzas ucranianas.
Los ataques de Ucrania alcanzaron una refinería clave para el suministro de combustible a Crimea, en una nueva ofensiva destinada a debilitar la capacidad logística y energética de Rusia.
El ataque dañó una catedral en Kyiv-Pechersk Lavra, un antiguo monasterio histórico y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO situado a solo 2 km del Palacio Presidencial.
La conversación se produce en un momento en que las conversaciones entre Kiev y Moscú para poner fin a la guerra, mediadas por EE.UU., están estancadas.
Fuerzas ucranianas han tenido cada vez más éxito con ataques de aviones no tripulados en el interior de Rusia y hay algunos signos de resistencia a la guerra de Putin en los niveles más altos de Moscú.
Ucrania y Rusia intercambiaron ataques aéreos durante la noche, mientras el presidente Volodymyr Zelenskiy celebraba lo que denominó una reunión especial con sus principales asesores para decidir los próximos pasos a seguir.
Un viaje a Pyongyang permitiría a China reforzar su imagen como una de las pocas potencias capaces de dialogar con todos los bandos del escenario global.
Xi estrechó la mano de Putin en el exterior del Gran Salón del Pueblo de la plaza de Tiananmen, dándole el mismo trato recibido días antes por el presidente estadounidense Donald Trump.
Donald Trump aseguró que pidió a Vladimir Putin enfocarse en poner fin a la guerra en Ucrania durante una llamada en la que también se discutieron propuestas sobre Irán y el programa nuclear de Teherán.