Porsche AG ha anunciado que obtendrá unos 1.000 millones de euros (1.160 millones de dólares) con la venta de su participación en la empresa conjunta propietaria de la marca de supercoches Bugatti, en el marco de los esfuerzos del fabricante alemán por racionalizar su estructura.
Volkswagen evalúa una posible venta de Ducati como parte de su plan para reducir y simplificar su cartera de negocios. La marca italiana, propiedad de Audi, es una de unas 600 empresas bajo revisión.
Las acciones de Nokia se han más que duplicado en el último año, ya que los inversores han valorado positivamente la apuesta de la empresa por la inteligencia artificial y la infraestructura en la nube.
El repunte de las tecnológicas impulsó a Wall Street, mientras el descenso del crudo alivió las preocupaciones por la inflación y favoreció a los bonos en una semana clave para Nvidia y la Fed.
Mercedes, BMW, Volkswagen y Porsche pierden terreno frente a marcas chinas como Xiaomi y BYD, que avanzan con autos eléctricos más baratos y tecnología que atrae a los consumidores.
El fabricante alemán de autos de lujo registró un aumento del 34% en su beneficio operativo durante el primer semestre, impulsado por el control de costos y la venta de más modelos de mayor precio.
El fabricante alemán acordó con los sindicatos recortar 5.000 puestos de trabajo mediante bajas naturales y retiros voluntarios, mientras enfrenta la caída de la demanda en China y el deterioro de su rentabilidad.
El fabricante alemán redujo sus previsiones de ingresos y rentabilidad para este año ante la presión de los aranceles de EE.UU., la menor demanda en el mercado chino y la incertidumbre global.
La empresa alemana impulsa una nueva fase de su reestructuración con un plan de recortes de empleo, en medio de la presión por reducir gastos y recuperar rentabilidad.
Las ventas globales de ambos fabricantes retrocedieron en el segundo trimestre, mientras la competencia local y la crisis inmobiliaria siguen presionando al sector.
Los inversionistas ampliaron sus compras hacia sectores distintos de la tecnología, apoyados por señales de resiliencia económica y un descenso de los precios del petróleo.
Está en juego la capacidad del mayor fabricante de automóviles de Europa para financiar su futuro y seguir pagando los dividendos que contribuyen a mantener su atractivo para los inversores.
Los principales índices avanzaron, mientras el mercado sigue atento al impacto inflacionario de la guerra en Irán y a la reunión de la Reserva Federal.
La empresa de vehículos pesados del grupo alemán ha aumentado la integración entre las plantas de fabricación de Brasil y del país vecino y espera una nueva expansión acelerada en ambos países.