Berkshire comenzó a adquirir acciones de Alphabet el año pasado y, al cierre del mercado el martes, ya poseía participaciones por un valor de casi US$21.000 millones.
Buffett dejó de aportar a la organización de Bill Gates y redirigirá el resto de su fortuna a fundaciones de su familia, mientras el cofundador de Microsoft enfrenta un mayor escrutinio por sus vínculos con Epstein.
El multimillonario transferirá este año 12 millones de acciones Clase B y dejó en manos de cuatro fundaciones el proceso para distribuir el resto de su participación durante los próximos ocho años.
El regreso de Alphabet al mercado de valores demuestra que la enorme capacidad financiera de Berkshire aún resulta atractiva para los banqueros que buscan concretar grandes operaciones.
La empresa mostró los primeros movimientos relevantes de cartera bajo el liderazgo de Greg Abel, con una mayor exposición a Alphabet y nuevos ingresos en Delta y Macy’s, mientras redujo posiciones históricas.
Los resultados trimestrales de The New York Times reactivaron el entusiasmo del mercado por una de las últimas inversiones de Warren Buffett antes de dejar Berkshire Hathaway.
Las primeras definiciones del equipo de Berkshire Hathaway muestran que la toma de decisiones se estructura hoy alrededor del riesgo, la disciplina en el capital y la capacidad de medir escenarios extremos.