El máximo diplomático chino propuso específicamente “un nuevo paradigma de interacción positiva” con Washington, aunque reiteró la oposición de Pekín a la venta de armas estadounidenses a Taiwán.
Detrás de las victorias diplomáticas, Xi enfrenta numerosas preocupaciones internas, desde vulnerabilidades estructurales de la economía hasta una purga de personal que ha alcanzado lo más profundo de la élite militar y del partido.
La decisión de aplazar la imposición de nuevos aranceles es la última señal de que la administración Trump busca estabilizar los lazos con China y solidificar el acuerdo que Trump y Xi alcanzaron en Corea del Sur.
El líder republicano concedió el martes a la empresa más valiosa de Estados Unidos el permiso para exportar su chip avanzado H200 a China, suavizando años de salvaguardias de seguridad nacional.
Trump autoriza a Nvidia a vender el chip H200 a China con un recargo de 25%, reabriendo un mercado multimillonario y desatando críticas en el Congreso.
Pekín está sopesando los aranceles como posible represalia por la decisión de la Unión Europea el año pasado de imponer aranceles de hasta el 45% a los vehículos eléctricos fabricados en China.
Scott Bessent aseguró que Trump y Xi podrían sostener hasta cuatro reuniones en 2026, un movimiento destinado a dar estabilidad a la relación entre EE.UU. y China.
A pesar del tono constructivo que Trump destacó tras la llamada con el presidente chino, la conversación reveló el intento de Xi de capitalizar la relación para ganar ventaja diplomática.
La cumbre del G-20 en Johannesburgo arranca marcada por el boicot de Washington y la ausencia de líderes clave, pero Sudáfrica insiste en que los países presentes alcanzarán decisiones clave.
La ausencia del presidente de China en la cumbre se suma a la de Donald Trump y Vladimir Putin, reduciendo el perfil político del encuentro. Pekín asegura que sigue valorando el foro.
Las declaraciones de Xi se suman a las recientes señales de que Pekín tolerará una tasa de crecimiento más lenta, en torno al 4%, mientras el país lucha contra la persistente presión deflacionista y se centra en impulsar la demanda y el consumo.
En su encuentro con Xi Jinping, Trump ofreció reducir aranceles sobre el fentanilo a cambio de medidas chinas más firmes contra su exportación ilegal, en un intento por reequilibrar su relación comercial.
La divisa local retrocedió luego de que la Fed descartara recortes inmediatos. La cautela domina los mercados pese al acuerdo comercial entre China y Estados Unidos.
La Bolsa Mexicana cae tras máximos históricos, afectada por reportes mixtos de tecnológicas en Wall Street, señales de la Fed y cautela ante los avances comerciales.
El acuerdo entre Xi Jinping y Donald Trump marca una pausa en la guerra comercial, pero las disputas por tecnología y seguridad mantienen la relación en terreno frágil.