Bloomberg Línea — El Gobierno nicaragüense calificó de “emboscada” la situación del expresidente panameño Ricardo Martinelli, quien saldría a Managua este lunes 31 de marzo de la embajada de Nicaragua en Panamá, donde se encuentra refugiado para evitar una condena de cárcel por lavado de dinero.
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El exmandatario panameño (2009-2014) está asilado en la sede diplomática desde febrero de 2024.
La semana pasada, el jueves 27 de marzo, un alto funcionario panameño dijo que el Gobierno había aprobado el salvoconducto para que Martinelli viajara a Nicaragua.
Sin embargo, el Poder Judicial solicitó una notificación roja de Interpol contra el expresidente para pedir a las fuerzas policiales de todo el mundo que localicen y detengan temporalmente a una persona.
No obstante, la Policía Nacional de Panamá dijo el domingo que rechazó la notificación “debido a que no se ajusta a los parámetros establecidos por Interpol a partir de 2014 y refrendados en el año 2017, que prohíben la emisión de alertas rojas sobre ciudadanos en condición de refugiados o asilados políticos, como es el caso del señor Ricardo Martinelli Berrocal”.
Al respecto, el Ministerio de Relaciones Exteriores nicaragüense dijo en un comunicado que no comprenden el porqué las autoridades panameñas han otorgado salvoconducto “y casi inmediatamente han emitido una solicitud de alerta roja por acciones criminales a Interpol”.
A su criterio, “esta conducta contradictoria pareciera una trampa legal que pretende complicidades y deslealtades ajenas al comportamiento político coherente con las Convenciones Internacionales”.
Ante ello, Nicaragua dijo que “mientras ellos, no resuelvan esta incongruencia, no podemos, como autoridades de un Estado responsable y humanista, aceptar lo que consideramos una emboscada”, tanto para Martinelli, “quien estaría expuesto a acciones agresivas”, así como al mismo Gobierno “a quien se pretende generar un conflicto internacional que ni nos interesa, ni nos incumbe, ni nos pertenece”.
Asimismo, dijo que el Gobierno de Panamá, que preside José Raúl Mulino Quintero, “se ha caracterizado por desconocer, difamar y actuar contra el Gobierno de Nicaragua, en inmerecidas declaraciones ofensivas”.
Al tiempo que reclamó lo que consideran un bloqueo, “en complicidad con otros países, al derecho de Nicaragua al asiento en la Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).
Días antes, el régimen ha señalado a Costa Rica, Guatemala, Panamá y República Dominicana de imponer intereses políticos “sobre asuntos soberanos” de Nicaragua en el organismo regional.