Las palomitas eran un simple acompañante en la experiencia del cine, pero en los últimos años se han convertido en protagonistas desde la llegada de los contenedores y vasos temáticos. Estos artículos han detonado un fenómeno global y han abierto una nueva categoría de coleccionismo que deja cifras millonarias.
Cada gran estreno desata una locura. Cuando “Barbie” llegó a la gran pantalla, el furor por conseguir la palomera (o contenedor de palomitas) en forma de una caja de muñeca provocó largas filas, reventas descontroladas y hasta peleas entre asistentes.
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Algo similar pasó con la de “Lilo y Stitch”, diseñada como una cápsula para guardar un peluche del personaje. En Estados Unidos, “Los 4 Fantásticos: Primeros pasos”, inspiró un gigantesco balde de más de 60 centímetros en forma de la cabeza del villano Galactus con luces integradas. Dicha pieza, otorgó a la compañía mexicana Ping Solutions su tercer Guinness World Record por la palomera más grande vendida en cines.
“Se vuelve parte de esa experiencia donde ya no solo es ver la película, sino decir qué me queda”, dijo a Bloomberg Línea Moris Guterman, fundador de la empresa. La compañía, que inició hace 15 años fabricando vasos con etiquetas lenticulares para “Spider-Man 2”, hoy diseña, produce y distribuye estos artículos a nivel global.
Lo que antes era exclusivo de parques como Disneyland o Universal Studios, se ha convertido en una poderosa herramienta de marketing y fidelización para las cadenas de cine.
Los costos promedio de una palomera arrancan en los MXN$300 (US$17), por algún modelo sencillo y llegan a rebasar los MXN$600 (US$32,17) por ediciones con luces, sonido o diseños más complejos. Las cifras parecen no importar a los coleccionistas.
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Solo en 2024, la cadena estadounidense AMC Theaters registró ingresos estimados en US$65 millones por las venta de estos productos, según CNBC. Por su parte, en los últimos cuatro años Ping Solutions ha vendido cerca de 11 millones de productos en 40 países entre palomeras, vasos y otros coleccionables, cuyo desarrollo puede tomar desde tres meses hasta un año dependiendo de las exigencias del estudio cinematográfico.

El calendario de estrenos marca el ritmo del negocio. Ping Solutions contabilizó ventas globales de 900.000 productos para “Lilo y Stitch”; más de 600.000 artículos de “Superman” y 350.000 de la versión live action “Cómo entrenar a tu dragón”, de acuerdo con cifras compartidas con Bloomberg Línea.
Otros competidores en la escena incluyen a la australiana Zinc Group, especializada en artículos promocionales desde 2012 y que ha creado piezas virales como el balde de "Dune 2″, que llegó incluso a parodias en “Saturday Night Live”.

Cada palomera es un puente emocional entre el público y sus personajes, pero además tienen un impacto directo en taquilla. Los promocionales, que suelen agotarse en horas, generan expectativa, refuerzan la decisión de acudir al cine y fortalecen los primeros días de exhibición.
“Las grandes productoras como Disney, Universal o Warner ya se dieron cuenta de que este es un elemento muy importante para el fandom, para decidir a qué cine ir, cuándo asistir y cómo vivir la experiencia del estreno”.
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Una categoría en expansión
El ascenso de estos artículos ha detonado cuentas de redes sociales que se dedican a reseñarlas y seguir sus lanzamientos. Incluso ya son objeto de un mercado de reventas que llega a cuadruplicar su costo original. “Lo que encuentras ahora en Mercado Libre ya es otra cosa”.
En dicho sitio la palomera de Stitch se vende hasta en MXN$2.000 (US$107) y un paquete de la de Barbie con un vaso llega a costar MXN$2.799 (US$150,10).

Ping Solutions, que recién entró al mercado de Dubái, además tiene producción de artículos para parques de diversiones, promocionales para varias compañías y expandió su negocio al operar la tienda de souvenirs de Hasbro City, primer centro de entretenimiento de la compañía juguetera en Latinoamérica. Guterman aseguró que buscan estar “en experiencias en donde tienes esta conexión emocional con los personajes”.
¿Es posible que desarrollen productos para el parque temáticos de Dragon Ball en Arabia Saudita o el de Disney en Abu Dhabi? “Hoy estamos trabajando ya para algunas algunas experiencias nuevas en algún lugar del mundo”, respondió sin ahondar. “Donde haya un fan, ahí estaremos”.