Bogotá — Si bien la inflación en Colombia viene bajando desde marzo de 2023, en enero de 2025 se mantendría en 5,2% en su variación anual, con lo que completaría el tercer mes consecutivo con un comportamiento estable y de acuerdo a las proyecciones de expertos.
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Corficolombiana explica que en enero se extendería la pausa en el proceso desinflacionario y que su pronóstico incorpora presiones alcistas por incrementos en las tarifas de transporte urbano, electricidad, gas y combustibles y el efecto de la depreciación cambiaria sobre la inflación de bienes.
Así como el aumento de los precios de los alimentos presionados por el comportamiento de los precios del productor y la indexación a la inflación de 2024 en comidas fuera del hogar y arriendos. Con lo que la inflación anual se mantendría estable en enero alrededor de 5,2%.
La firma proyecta una variación mensual de la inflación en enero de 2025 de 0,94%, señalando que servicios y regulados registrarían descensos en su inflación anual, mientras que bienes y alimentos la acelerarían.
El IPC de bienes estaría en 0,50% mensual vs 0,24% hace un año. La inflación anual aumentaría a 0,88%, en línea con un aumento en los precios de vehículos, productos farmacéuticos y prendas de vestir, evidenciando el efecto inflacionario de la depreciación cambiaria.
Sobre el IPC de alimentos, Corfi proyecta 1,16% mensual vs 0,47% hace un año, explicando que tanto los alimentos perecederos como los procesados aportarían positivamente al resultado. La inflación anual subiría a 4,02%, desde 3,32% en diciembre.
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Para el caso de servicios, habla de 0,77% mensual vs 0,96% hace un año. Arriendos y comidas fuera del hogar impulsarán la variación mensual, con lo que la inflación anual se reduciría a 6,76%, desde 6,97% en diciembre.
Y los regulados, 1,55% mensual vs 1,91% hace un año, impulsada por un fuerte aumento en transporte urbano, y aumentos en los servicios públicos de electricidad y gas. Sin embargo, la inflación anual de regulados sería de 6,94% y completaría 13 meses de descensos.
Sobre la inflación básica, refiere que la inflación anual sin alimentos será de un dígito por décimo tercer mes consecutivo al cerrar en 5,52%. Asimismo, que la inflación sin alimentos ni regulados se desacelerará 6 puntos básicos a 5,09%.
El Banco de Bogotá, por su parte, puntualiza que en 2025 los riesgos de inflación se concentran nuevamente en la indexación, el elevado ajuste del salario mínimo y ahora la potencial devaluación de la tasa de cambio y su efecto sobre los precios.
Adicional a eso, que el riesgo climático y sus consecuencias sobre energía y alimentos, tan vigente en los últimos años, ha moderado de manera sustancial, al menos en el corto plazo. Y que aunque la tendencia de la inflación en 2025 seguirá siendo a la baja, la magnitud de la mejora es mucho más modesta que la del año previo, pues finalizaría cerca del 4%.
“En esta ocasión, el mayor aporte a la desinflación será de servicios, seguido de regulados, sobre todo en el primer semestre. Por el contrario, bienes presionaría al alza por la devaluación, mientras alimentos tendría un impacto menor”, dice la entidad financiera.
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Por otro lado, ANIF anota que la inflación ha disminuido de manera sostenida desde marzo de 2023, acumulando una reducción de 8,1 puntos porcentuales hasta diciembre de 2024, cuando se ubicó en 5,2%, y que se espera que continúe su convergencia hacia la meta del 3%.
No obstante, resalta que la senda de descenso en la inflación presenta retos relacionados con un mayor incremento anual del Índice de Precios al Productor, que entre octubre y diciembre pasó de 1,6% a 5,8%; un aumento del salario mínimo que, sumado al subsidio de transporte, superó a la inflación observada en casi 6 puntos porcentuales; y un repunte de las expectativas de inflación.
Y agrega ANIF que las condiciones financieras externas se volverían más restrictivas debido a las políticas del nuevo gobierno de Estados Unidos, lo que podría generar efectos inflacionarios. Además, que las tasas de interés de largo plazo globales siguen al alza, el ritmo de recorte de la tasa de la Fed se ha reducido y el dólar ha ganado fuerza.