La caída de Alphabet, tras resultados decepcionantes en búsqueda y publicidad, reavivó las dudas sobre el impacto de la inteligencia artificial en el negocio de las grandes tecnológicas.
Los resultados de ambas tecnológicas revelan diferencias en la monetización de la inteligencia artificial, la generación de efectivo y el costo de expandir su infraestructura, pese al fuerte crecimiento de sus negocios de nube.
Las dudas sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial golpearon a Alphabet y otras tecnológicas. Microsoft atrajo una fuerte demanda por sus bonos y Amazon quedó bajo la lupa.
Alphabet reportó US$98.500 millones en compromisos contingentes, mientras crecen las dudas sobre cuánto impulsa Crux AI la cartera de pedidos de Google Cloud.
La matriz de Google reportó ventas de US$111.200 millones y ganancias de US$2,12 por acción, por debajo de las estimaciones de los analistas. Sus acciones cayeron hasta 7,9% en las operaciones fuera de horario.
La Fed mantuvo las tasas sin cambios y evitó dar señales claras sobre diciembre. Wall Street registró movimientos moderados, mientras el dólar retrocedió y el petróleo superó los US$115.
Los dos gigantes tecnológicos y principales actores del sector de la IA presentarán sus resultados este miércoles después del cierre del mercado. Las recientes operaciones bursátiles indican que los inversionistas se inclinan por Microsoft.
Los inversionistas afrontan una doble prueba: la Fed decidirá sobre las tasas ante una inflación persistente, mientras Microsoft y Alphabet buscarán demostrar la rentabilidad de sus inversiones en inteligencia artificial.
La semana estará marcada por las decisiones de tasas de interés de la Reserva Federal, Chile y Colombia, datos de actividad y empleo en América Latina y los resultados trimestrales de Alphabet, Microsoft y Amazon.
La empresa de descubrimiento de fármacos con IA podría alcanzar una valoración de hasta US$50.000 millones en una ronda que aún no se ha cerrado, según fuentes.
El acuerdo contempla la incorporación de 890 megavatios de nueva energía, según informaron las empresas en un comunicado el martes, confirmando así un informe previo de Bloomberg News.
Waymo prevé iniciar en 2027 un servicio totalmente autónomo en Tokio junto a Go Inc. y Nihon Kotsu, con una flota inicial que crecerá gradualmente hasta 100 vehículos.
El Oráculo de Omaha llega a los 96 años fuera de la dirección ejecutiva de Berkshire Hathaway, pero con un legado marcado por seis décadas de inversiones y una filosofía que todavía guía al conglomerado.
La acción ha bajado aproximadamente un 15% desde su máximo, lo que ha supuesto una pérdida de más de US$700.000 millones en capitalización bursátil y la ha convertido en el mayor lastre del S&P 500 en ese periodo.
Waymo incorporó un chip ASIC de diseño propio a su última generación de robotaxis, con el que busca acelerar el procesamiento de datos y reducir su dependencia de proveedores como Nvidia.
La caída de los rendimientos de los bonos dio impulso a las acciones después del anuncio del Tesoro, aunque las minutas de la Fed mostraron que varios funcionarios apoyaron un aumento de tasas.
Alphabet prevé recaudar hasta 5.500 millones de dólares australianos en su primera emisión de bonos en Australia, con una demanda que supera los 20.000 millones de dólares australianos.
Las grandes tecnológicas están inundando el mercado con deuda para financiar el auge de la inteligencia artificial, restando demanda a los bonos del Tesoro.